La imagen de Santo Domingo de Abajo dejó por unos días su templo, en la comunidad de San Andrés de la Palanca, en el municipio de Ciudad Sandino, para visitar a las familias del sitio, mismas que año con año le reciben y acompañan en sus festividades.

La música de los filarmónicos, muy característica en estas fiestas, no faltó, así como el estallido de los cohetes y los bailes sincronizados por parte del Comité de Cargadores, que lo llevan en hombros durante un recorrido de más de dos kilómetros.

“El recorrido de la imagen es uno de los momentos más importantes. porque Santo Domingo de Abajo recorre todas las haciendas y casas de la comunidad. La gente se desborda en esta actividad con mucha fe, devoción y alegría. La imagen hoy pernocta en una de las viviendas y mañana sale nuevamente a su templo para la misa”, dijo Nelson Solórzano, Coordinador de las fiestas.

La tradición que data de más de 100 años, logra atraer a pobladores de otras comunidades como Mateare, los Brasiles, Nejapa y Ciudad Sandino, los que bailan y pagan sus promesas con mucho respeto, tradición que ha venido siendo heredada a los más pequeños.

“Desde los once años participo en las fiestas de Santo Domingo de Abajo, al que cargo en mis hombros como parte de una promesa y tradición heredada por mi padre. Siempre nos han inculcado a respetar a la imagen y pedirle con fervor porque sin duda él nos concede favores”, dijo Eduardo Díaz.

“Siempre acompaño a mi Santito junto a mis hijos y hermanas porque nosotros le debemos mucho, a mi hija la sanó de asma y a mis hermanas les ha ayudado a salir bien en sus partos. Aquí todos los de San Andrés de la Palanca nos sumamos a las fiestas patronales con respeto, porque eso nunca debe faltar en una actividad religiosa”, añadió Maritza Sánchez.