En medio de cantos, marimbas, baile y tradición se vivió una multitudinaria celebración en homenaje a la abuelita Santa Ana, a quien el pueblo católico de Nindirí mostró con emoción su fervor y devoción.

“El venir a rendirle veneración a Santa Ana es una tradición de muchos años, hoy vengo a pedirle por mi salud, a pedirle mi mejoría”, nos dijo doña Amanda Gadea quien llegó desde Granada a solicitar el patrocinio de Santa Ana.

Francisco Gaitán con su niño en brazos, vestido de Chinegro, dijo emocionado que le pagaba una promesa a Santa Ana por sanar a su niño de una enfermedad que lo afectó a sus 3 meses de vida y hoy le agradece el favor recibido.

Monseñor Carlos Avilés centró su mensaje en la familia. Dijo que los cristianos debemos imitar el ejemplo de esta bella y santa familia, e hizo el llamado para que mantengamos la unidad familiar y asumamos con responsabilidad la trasmisión de los valores espirituales y morales.

Posterior a la eucaristía salieron las veneradas imágenes de Santiago Apóstol y Santa Ana a acompañadas por más de 200 chinegros, quienes a lo largo y ancho de las principales calles de la ciudad de Nindirí danzaron al compás de la contienda, el ensartado y otros sones, poniéndose de manifiesto la alegría de vivir en paz de las familias de Nindirí.

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