Ram Nath Kovind juró hoy como decimocuarto presidente de la India, tras una elección que supone una victoria para el gubernamental Bharatiya Janata Party (BJP) y en especial para el primer ministro Narendra Modi.

Durante una ceremonia en la sede del parlamento, con la presencia de numerosos invitados, Kovind fue juramentado por el titular del Tribunal Supremo de Justicia, J.S. Khehar.

'Acepto esta posición con toda humildad y agradezco por esta responsabilidad', subrayó el flamante mandatario.

Tengo un pasado humilde y el viaje ha sido largo, destacó el jefe de Estado en alusión a su pertenencia a la casta dalit o 'intocable', el escalafón más bajo de la pirámide social hindú,

En las elecciones celebradas la pasada semana Kovind recibió el respaldo del 65 por ciento del colegio electoral encargado de elegir a la máxima autoridad del país, integrado por los legisladores de ambas cámaras del parlamento nacional y de los estados.

Aunque es un cargo protocolario y más simbólico que efectivo, la jefatura de Estado aquí tiene prestigio pues su ocupante encarna la unidad nacional y tiene como principal deber la defensa de la Constitución.

El exgobernador del nororiental estado de Bihar, de 71 años, sustityó a Pranab Mukherjee.

Nacido en Kampur, en Uttar Pradesh, el político derrotó a Meira Kumar, exlíder de la Lok Sabha (Cámara baja del parlamento) y candidata de los adversarios de Modi.

Hijo de campesinos, Kovind estudió derecho y en 1991 ingresó al BJP, tras lo cual fue electo por dos periodos consecutivos como miembro de la Rajya Sabha (Cámara alta) antes de ser nombrado como gobernador de Bihar.

Los principales medios de prensa coinciden en que su nombramiento es una nueva victoria personal de Modi, quien desde su arrollador triunfo en los comicios generales de 2014 vio como su partido se impuso en numerosas justas estaduales, en especial en Uttar Pradesh, el más populoso del país con 215 millones de habitantes.