Niños y niñas, tomados de las manos de sus padres, hermanos y uno que otro familiar, provenientes de diferentes puntos del municipio y el departamento de León, se dieron a la tarea de recorrer las calles con gran devoción e ir gritándole a la Purísima Concepción de María para continuar con la tradición más grande del país.

Esta festividad mariana que surgió en la ciudad metropolitana en el año 1742, emprendida por los frailes franciscanos, trasciende las fronteras, y actualmente está siendo propuesta por el Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, para ser nominada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO, lo que es apoyado por la misma Diócesis de León, que hace votos y oraciones ante el Señor para que esto ocurra pronto.

“Como obispo de ustedes (los leoneses), como obispo que les quiere a todos los que hoy han visitado esta Catedral para iniciar esta ceremonia tan bella, yo lo que pido a Dios para ustedes es una verdadera y santa devoción a la Virgen. Si ustedes aman a la Virgen nos vamos a encontrar todos felices como aquí pero en el cielo también. La Virgen se encargará de ayudarnos para que nosotros podamos darle gloria a su hijo, vivir su evangelio y poder pasar a la eternidad juntos con Ella, con sus ruegos para conseguir la misericordia divina”, manifestó Monseñor Vivas durante sus palabras de inauguración de la fiesta mariana.

El Obispo invitó a los feligreses a darle gracias a Dios porque ha dado a Nicaragua, entre santos maravillosos, el amor a su Madre Santísima y los instó a que amen a la Virgen y que nunca duden de ese amor hacia ella, porque el amor a María le da gloria a Jesucristo.

Tradición enraizada en los nicaragüenses

Como una tradición nicaragüense impregnada de cultura y fervor mariano, a esta festividad no solamente asisten los leoneses, sino que también naturales de otros departamentos del país e incluso extranjeros se desbordan en las calles de la ciudad de León para cantarle y gritarle a la Virgen María, afirmando que esta celebración mariana convoca a todos los cristianos a honrar a la Inmaculada Concepción de María.

Las calles de los barrios más tradicionales de la ciudad como Sutiava, San Felipe, Guadalupe, Zaragoza y el Calvario estuvieron atiborradas de gente, dificultando el tránsito vehicular y el paso peatonal, pues la devoción hacia María, la madre de todos los nicaragüenses no se hace esperar y cada una de las viviendas de estos barrios que celebran la Purísima en pago de promesas o bien tradición familiar, no dejaron ni un solo momento de la noche de estar completamente llenas de fieles que muy emocionados gritaban ¿Quién causa tanta alegría?, esperando en repuesta el Concepción de María y su respectiva gorra.



Caña de azúcar, limones, gofios, chicha de maíz negro, nacatamales, cajetas, caramelos y hasta algunos de los productos de la canasta básica le fueron entregadas en las diferentes purísimas a los devotos de María en su peregrinar por la ciudad.

Anielka Silva nos cuenta que salió acompañada de su familia para rendirle honor a la Virgen María con mucho entusiasmo cantándole y viviendo con fervor la celebración.

“Está muy bonito, muy católicos todos, verdaderamente increíble y felicito a los nicaragüenses por esta hermosa fiesta dedicada a la Madre Santísima”, dijo Vidal Fonseca, ciudadano costarricense que se encuentra de visita en Nicaragua.

“Es increíble, está súper bien. Nunca habíamos visto esto en Costa Rica, muy lindo por honrar a la Virgen, los felicito”, señaló Zulema Sánchez.

Enrique Javier Chávez Munguía llamó a todos los nicaragüenses a vivir la Gritería a la Purísima con mucha devoción y respeto, porque es la madre de todos los nicaragüenses, la Madre de Dios y eslabón fundamental en la fe católica.

Chávez Munguía declaró que cada año celebra la Purísima en su casa como parte de una tradición heredada por su mamá, a quien todavía tienen con vida y esperan seguir llevando la fe por muchos años más.

Fe del pueblo es contagiosa


“Realmente es impresionante el desborde de alegría y de fe del pueblo, el desborde de pólvora que es una expresión de esta fe y de esta alegría. El orden que se ha visto, la fe de la gente que es contagiosa, la alegría que se siente en todas las calles de la ciudad”, expresó la directora de la Policía Nacional, primer comisionada Aminta Granera Sacasa, durante un recorrido que realizó por las calles de León hasta llegar al altar de la institución en la Calle Real.

Granera afirmó que esta fiesta mariana es un verdadero ejemplo de fervor religioso y devoción por la Virgen María, en lo cual la Policía Nacional también está colaborando al haber desplegado en todo el país a agentes policiales de cara a garantizar que las familias nicaragüenses puedan salir a gritar y demostrar su fe, devoción y alegría.

“Esta fiesta sirve para la unidad, la reconciliación, la paz de Nicaragua”, agregó la jefa policial.