Desde la entrada de Masaya se miraba desde las horas de la tarde hacia la noche el ir y venir de la gente, que mostrando devoción mariana cantaban “Dulces Himnos”, “Tu Gloria”, entre otros cantos tradicionales dedicados a la Virgen María entre el pueblo católico nicaragüense.

En el barrio La Estación, Ligia Selva tenía su casa llena de visitantes y declaraba que desde hace 12 años ella ha continuado la tradición familiar y que piensa mantenerla viva, lo cual también lo declaró el joven René Alfaro Ortega, un joven del Movimiento Carismático Católico.

Solo en el barrio de la Estación habían al menos cinco altares donde se aglomeraban los promesantes cantando a todo pulmón, mientras afuera un grupo de la parroquia local de la Asunción cantaba con el acompañamiento de un guitarrista.

Entre tanto María Antonia Ponce declaró con vehemencia que tiene más de 40 años de celebrar la purísima y que eso ya era una tradición en su familia, señalando que siempre se mantendrá con fe cantándole a la virgen María y pidiéndole al Padre Eterno por la salud y paz en Nicaragua.

Cantando en paz, libertad y seguridad

Por su lado José Marenco señaló que se encontraba contento con la respuesta de miles de personas que en las calles iban de purísima en purísima mostrando su devoción a la virgen, yendo de un lado a otro con paz, libertad y seguridad.

Entre tanto Elisa Cortés se declaró una ferviente católica, añadiendo que personalmente tenía 20 años de gritar la purísima, pero que ya desde antes su familia la celebraba, entre tanto la señora Telma Flores, madre de la primera dijo que la tradición ha pasado de generación en generación.

Mientras en la calle del parque, en el barrio San Jerónimo, iban y venían distintos grupos de personas de todas las edades y al llegar a algún altar pegaban el característico grito de “Quien Causa tanta Alegría” y eso, de acuerdo con Juan Bosco Gutiérrez, se mira y se ha mantenido por tradición.

Más de 50 años celebrando la Purísima


La más grande de las purísimas se encontró cerca del Departamental del Frente Sandinista y era dirigida por el secretario político y alcalde electo de Masaya, Orlando Noguera, quien destacó que como organización tienen varios años de estar celebrando la Purísima, pero que su familia la ha realizado desde hace unos 50 años.

Por su lado, en la Alcaldía, el aún alcalde, Félix Trejos Trejos repartía dulce, refrescos en otra Purísima grande, a la cual asistía gran cantidad de personas. El alcalde Trejos dijo que la celebración de esta tradición reviste no solo de alegría, sino de esperanza, fe y devoción.

Mientras tanto Adriana Azahar junto con su esposo Donald Zepeda se manifestaron devotos de la Virgen María desde siempre y destacan que celebran la purísima casi desde que se casaron hace 57 años, al tiempo que expresaron que continuarán haciéndolo y que le heredan la tradición a sus hijos y nietos.

Entre tanto Alba Pasquier de Rosales señaló también que en su familia, la celebración de las purísimas vienen desde hace muchos años y que la han venido rezando hijos, nietos y biznietos, perpetrando la hermosa tradición.