Monseñor Brenes recordó que hace 155 años de que se dio por primera vez el grito a la Virgen en la Diócesis de León, y que hoy esta celebración se ha extendido por toda Nicaragua.

Catalogó la Gritería como una “gran peregrinación mariana porque todos los católicos y no católicos hoy recorren las calles” de todo el país con el único sentimiento de “manifestar el amor de Dios en nuestra Madre la Santísima Virgen”.

María es nuestra protectora

Con esta tradición, señaló, los nicaragüenses lo que hacemos es honrar a María como nuestra protectora.

“En Nicaragua sabemos que parte de nuestra identidad de ser nicaragüenses es ser católicos, y parte de su ser católicos es ser verdaderamente mariano”, indicó.

“Damos entonces inicio a esta gran peregrinación mariana: nuestra Gritería”, añadió.

Brenes rogó que en esta celebración los nicaragüenses puedan encontrarse con la Virgen y puedan demostrar su amor a ella y el compromiso de ir construyendo una iglesia misionera y evangelizadora.

“Encomendamos hoy a Nuestra Madre la Santísima Virgen María toda nuestra patria, todos los hombres y mujeres que formamos esta patria para que cada uno podamos aportar nuestro granito de trigo, como yo le llamo, en vista a hacer una patria grande como todos la queremos: una patria en paz, prosperidad y desarrollo”, afirmó.



La máxima expresión de amor de madre

Igual se refirió la Alcaldesa Daysi Torres, quien manifestó que los nicaragüenses estamos cantándole a la Virgen María pidiéndole por la unidad y la reconciliación de todos.

Destacó que María es la máxima expresión de amor de madre.

“La Madre lo es todo y la Madre Santísima, la Virgen María pues debe ser todo para nosotros también, porque es una madre misericordiosa, una madre que ama a sus hijos, una madre que no tiene preferencias…  para la Madre de Dios todos somos sus hijos”, aseguró.

Para los fieles que acompañaron a Monseñor Brenes y la Alcaldesa Capitalina en este grito desde la Catedral, el amor a la Virgen está cada día más arraigado en el corazón de todos los nicaragüenses.

“Es parte de nuestra tradición. Nosotros como nicaragüenses tenemos que estar conscientes que la Virgen nos protege siempre y por eso tenemos que ser cada día mejores para nuestro país”, indicó Bertha María Morales.

Una celebración única en el mundo

Igualmente importante para los fieles es el hecho de que se esté impulsando la nominación de La Gritería como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Cultura y la Educación (UNESCO).

“Para nosotros como nicaragüenses es un orgullo que se logre que esté en esa lista, porque es parte de nuestra identidad, es algo que se nos viene enseñando desde pequeños”, dijo el señor Aníbal Castro.

“Esta es una fiesta única. En ningún lugar del mundo se hace, en ningún país. Y tenemos que hacer todo para que el mundo reconozco el valor de nuestra fe en la Virgen”, señaló por su parte José Francisco Martínez, otro de los fieles presentes.

Durante el Grito a la Virgen María en la Catedral, Monseñor Brenes y la Alcaldesa de Managua entregaron a los feligreses la tradicional gorra, símbolo de compartir entre los nicaragüenses.