El sacerdote explicó que ese período de cuarenta días, es un tiempo de reconciliación con Dios y de reconciliación con las personas.

Castro dijo “yo entiendo que es reconciliación con la creación, reconciliarnos con los ríos, con las plantas, con los mares, con los animales, con los bosques, que hemos destruido y hemos asesinado, entonces hemos golpeado el plan de Dios”.

Oportunidad para la reconciliación

Al reflexionar sobre el tema, manifestó que la Cuaresma es también un tiempo que da la oportunidad de reconciliarnos, cuidando, protegiendo, cultivando, dando vida a los recursos naturales.

Destacó que en la medida que “el ser humano se reconcilia con los recursos naturales, se está reconciliando consigo mismo, con los hermanos y hermanas que son los destinatarios de toda la obra creadora de Dios”.

Añadió el párroco que la familia también debe reconciliarse y agregó que si hay enemistades, disgustos, resentimientos, odios, hay que buscar el espacio y la oportunidad para rescatar reconquistar la amistad, la alianza, la unidad en el amor y buscar felicidad y estabilidad.

Al final agregó que reconciliarse con Dios es tener un cambio de vida, es buscar transformación total de vida.