El Pues Concebida de El Viejo, Por eso el Cristianismo, Los Cielos La Tierra, Salve Azucena Divina, entre otros fueron algunos de los cantos a coro interpretados por los fieles católicos y devotos de la Inmaculada Concepción de María, que aguardaban el inicio de esta celebración religiosa que convoca no solo a nicaragüenses, sino también a extranjeros cada 6 de diciembre para la tradicional Lavada de la Plata.

A las 10:05 de la mañana, ingresó por la nave central de la Basílica de El Viejo la Conferencia Episcopal de Nicaragua, guiada por Monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano, Arzobispo de Managua y de esa manera dar por inaugurada la solemne misa en honor a la Virgen del Trono, festividad con la cual culmina la celebración de los 450 años de la llegada de la imagen a Nicaragua.

“Señora madre nuestra queremos venerar tu santa imagen y te pedimos que nos permitas sudar nuestro amor ante todas las celebraciones que te han bendecido a través de la historia en cumplimiento de tu profecía ‘me llamarán bienaventurada todas las generaciones’, queremos ofrecerte este homenaje los hombres y mujeres de Nicaragua para manifestarte que estamos muy contentos de que hace 450 años pusieras tu trono en este lugar para reinar sobre los corazones de los hombres y mujeres nicaragüenses”, expresó Monseñor César Bosco Vivas Róbelo, Obispo de la Diócesis de León, durante la homilía.

Monseñor Vivas elevó sus plegarías para agradecer a Jesucristo porque los nicaragüenses tenemos la dicha de ser tan amados por Él que no solo nos hace estar en su casa junto a la Virgen, sino que nos ha colocado bajo el manto de su santísima madre y protectora nuestra.



María es madre, nos protege y nos acompaña

El Arzobispo de Managua, Monseñor Brenes, afirmó que la persona de María Santísima está grabada profundamente en el corazón de cada uno de los nicaragüenses y que durante la celebración de la santa misa y de la Lavada de la Plata, la presencia de los obispos de la Conferencia Episcopal, la presencia del pueblo católico que ha venido de toda Nicaragua y de otros países, es una manifestación de cómo María es la madre, que nos protege y nos acompaña.

“Toda Centroamérica y toda América Latina está bajo su mirada en las diversas advocaciones y creo que esa es una muestra más de esa presencia maternal de María, un regalo maravilloso que Dios nos ha dado, no nos ha querido dejar huérfanos sino que desde la cruz ha querido a María como madre y aquí estamos viviendo esta experiencia maternal de María y nosotros sus hijos acudimos aquí a venerarla y darle gracias a ese buen Dios por ese regalo maravilloso”, indicó Monseñor Brenes Solórzano.



Gritería es gran peregrinación mariana

Monseñor Leopoldo Brenes argumentó que la Gritería es la gran peregrinación mariana de Nicaragua, donde todo el pueblo se desborda y va por las calles unidos en un solo grito de ¿Quién es la causa de tanta alegría? La Concepción de María.

“Creo que eso es el gran gesto de evangelización porque María es la estrella de la evangelización, ella después de recibir el anuncio de que va a ser la madre del Redentor, sale presurosa a la montaña y lleva alegría a la familia de Juan el Bautista, Isabel la reconoce también como aquella que ha escogido y es dichosa porque ha creído y también que nosotros los nicaragüenses podamos escuchar esa frasecita dichosos porque hemos creído, dichosos porque tenemos a María, dichosos porque llevamos a Cristo en el corazón de cada uno de nosotros”, declaró Brenes.

El prelado imploró para que el Señor y María nos sigan acompañando y bendiciendo para llevarnos a nuestro país hacia una nación grande, hermosa en fraternidad y que sigamos amándonos unos a otros y que cada uno podamos aportar nuestro granito de trigo para hacer de nuestra patria un país prospero en desarrollo y también en amistad y cariño.



Devotos de la Virgen agradecen y piden nuevos favores

La tradicional Lavada de la Plata se caracteriza porque los fieles católicos y creyentes se desbordan por limpiar con un pedazo de algodón o pequeños paños los objetos de plata y oro que posee la Santísima Virgen Inmaculada Concepción de María en pago de sus promesas.

José Rigoberto Pineda González, originario de El Viejo acudió a esta celebración mariana por devoción a la Virgen, pero también para solicitarle un milagro.

“Yo soy de aquí de El Viejo, vengo a lavar la plata porque tengo una lesión en la cabeza y le estoy pidiendo que me sane”, dijo Leyla de los Ángeles Rosales.

Sandra Castro le pide a la Virgen María que limpie su cuerpo y su alma, pero que además le envíe más bendiciones.

“Yo vengo de Ticuantepe y vengo a pagar una promesa a la Virgen, y mientras Dios me preste vida seguiré viniendo para pagarle esa promesa a la Virgen y también para pedirle que reine la paz en Nicaragua”, reveló José Antonio López.

Lucía Meléndez reiteró que como cristiana católica acude cada año para venerar a la Virgen Santísima y agradecerle los favores que ha recibido.

Doña Azucena Rodríguez nos cuenta que el proceso de lavado de la plata consiste en tener la fe y honrar a la Virgen, limpiando las piezas de plata y oro hasta que queden brillantes y sin suciedad, conservando el pedazo de algodón como reliquia y en cada ocasión que le aqueje algún dolor pasar por la zona de dolencia ese paño de algodón y de esa manera lograr la sanación.

“Esta tradición más que todo consiste en venir cada 6 de diciembre a limpiar lo que es la plata, lo que embellece a la Virgen Santísima, entonces todos venimos a limpiar la plata y siempre con nuestros pañitos los guardamos para usarlo cuando tenemos alguna dolencia”, expresó Valeria Ortega.