La desaparición de una decena de marinos y daños materiales en principio calificados de grandes, es la fatal estela que de momento deja el tifón Talas a su paso por las provincias centrales vietnamitas de Nghe An y Ha Tinh.

La televisión local mostró imágenes de grandes porciones de tierra cubiertas por las aguas, árboles derribados e instalaciones fabriles y viviendas con los techos volados.

Las localidades afectadas por la tormenta están desplegando medidas urgentes para evitar inundaciones y desprendimientos de tierra, reportó por su parte la agencia de noticias VNA.

La pérdida más sensible se registró en el mar que rodea a la provincia de Nghe An, donde a la altura de la isla de Hon Ngu naufragó una embarcación que transportaba carbón.

Según el último reporte del Mando de Seguridad Fronteriza, tres de los tripulantes de la nave fueron rescatados, pero aún hay 10 cuya suerte se ignora.

En disipación, pero aún con vientos fuertes e intensas precipitaciones, el ciclón obliga a las autoridades del territorio a estar atentas a los embalses y otras obras de irrigación por si las inundaciones y los deslaves aconsejaran evacuar a los residentes a zonas de seguridad.

El año pasado Vietnam perdió mil 700 millones de dólares a causa de los desastres naturales, que destruyeron 70 mil hectáreas de cultivos y unas mil 400 embarcaciones. Buena parte de esos eventos, o su inusitada severidad, se asocian al cambio climático.

La nación indochina estima que hacia el 2030 deberá destinar del tres al cinco por ciento de su Producto Interno Bruto para mitigar los efectos de ese fenómeno global.

Justo hoy la prensa vietnamita reprodujo un informe del Banco Asiático para el Desarrollo según el cual el cambio climático puede socavar el desarrollo de Asia-Pacífico.