La Virgen María en su advocación del Carmen, fue celebrada por el pueblo católico junto a su Eminencia Cardenal Leopoldo Brenes, en el templo que lleva su nombre, donde afirmaron su fe y la disposición de seguir los pasos de la Santísima Virgen.

“El pueblo de Nicaragua es un pueblo mariano y celebra las advocaciones de la virgen María con mucho gozo y alegría, por eso en este día celebramos a la Santísima Virgen del Monte Carmelo, recordando esa experiencia de aquel grupo de hombres que subió al Monte Carmelo y siente la protección de la Santísima Madre”, expresó el Cardenal Brenes.

El escapulario es uno de los símbolos de la sencillez que caracteriza a los creyentes de la Virgen del Carmen, el cual indica que el pueblo debe mantener la pureza para lograr un encuentro cercano con Jesucristo.

“Hoy hemos vivido un encuentro muy cercano con nuestra Madre Santísima, quien nos conduce de la mano hacia el Cristo para que vivamos esa experiencia tan hermosa. Esta celebración la enmarcamos en la preparación para nuestro segundo Sínodo Arquidiocesano, que tiene una duración de tres años, pero desde ya vamos avanzando con la ayuda de María quien acompañó a los apóstoles y hoy nos acompaña a nosotros a través de la fe”, añadió.