La porción nororiental de Vietnam afina hoy los mecanismos de protección ante la segura llegada a sus costas del tifón Talas, el segundo que le llega este año desde el Mar del Este.

Las provincias desde Thanh Hoa a Ha Tinh están en alerta luego de anunciar el Centro Nacional de Pronóstico Hidrometeorológico que el meteoro está próximo a esos territorios.

El ciclón se desplaza a unos 20 kilómetros por hora y deberá tocar tierra mañana, con vientos de 75 kilómetros por hora y rachas de hasta 100, alertó la institución.

Por lo pronto, las autoridades de la norteña provincia de Quang Ninh suspendieron los permisos de salida a más de 480 embarcaciones turísticas, incluidas las que operan en la famosa y concurrida bahía de Ha Long, Patrimonio de la Humanidad.

Se teme que las fuerzas lluvias que acompañan al Talas provoquen aluviones en las provincias de Thanh Hoa, Nghe An y Ha Tinh, donde las autoridades ordenaron supervisar los embalses y otras obras de irrigación y evacuar a los residentes en zonas propensas a deslaves.

El año pasado Vietnam perdió mil 700 millones de dólares a causa de los desastres naturales, que destruyeron 70 mil hectáreas de cultivos y unas mil 400 embarcaciones.

Buena parte de esos eventos, o su inusitada severidad, se asocian al cambio climático.

La nación indochina estima que hacia el 2030 deberá destinar del tres al cinco por ciento de su Producto Interno Bruto para mitigar los efectos de ese fenómeno global.

Según mediciones de la NASA, la agencia espacial estadounidense, el sudeste asiático es una de las regiones donde más se percibe el cambio climático, junto a África occidental, la península Arábiga y la cuenca del Amazonas.