Según explicó el Ministro de Agricultura, Ariel Bucardo, en la reunión se discuten temas importantes para el sector agropecuario, como es el uso de algunos productos veterinarios, entre los que destacó la ivermectina, que pueden ser restrictiva para la comercialización de la carne, la leche y sus derivados.

“Debemos hacer  todo  un trabajo de concientización a los productores  para hacer buen uso de estos productos veterinarios, sobre todo  los que tienen que ver con los productos para desparasitar animales para combatir parásitos y enfermedades a nivel interno y externo”, explicó Bucardo.

El ministro consideró que la reunión es una buena iniciativa para discutir los temas de sanidad animal ya que contribuyen a que los productores ofrezcan productos sanos, inocuos  y libres de productos químicos que afectan la salud humana, de manera que no se tengan dificultades al momento de acceder a los mercados nacional e internacional.

“Aquí, el estar  unidos los mataderos, los  productores, los que importan  y formulan productos veterinarios, es un avance importantísimo para trabajar en el sentido de tener productos más sanos”, aseguró Bucardo.

Por su parte el doctor Marvin Rodríguez, director de sanidad ambiental del Magfor, indicó que todos los medicamentos veterinarios son excelentes, pero su mal uso repercute en la calidad de los productos lácteos o cárnicos.

Explicó que el poder residual de algunos desparasitantes como la ivermectina, hace que los productos salgan contaminados y sean perjudiciales para la salud humana.

Al respecto señaló que el Magfor  desde hace un par de años viene destruyendo los canales que salen contaminadas con esos productos y en los mataderos industriales se  inspecciona la carne y los canales que salen  positivas son mandadas al incinerador.

“En esta ocasión le estamos diciendo a los  productores, hagamos un buen uso, estamos restringiendo la  importación, comercialización  de estos desparasitantes de  larga acción temporalmente, para  que los productores tomen conciencia y hagan un buen uso de las sustancias”, comentó.

Además recordó que la legislación nicaragüense mandata a las instituciones del estado a proteger la salud pública y parte de ello es garantizar que se haga buen uso de los productos veterinarios en los animales.

Ganaderos valoran positivo encuentro informativo

Los representantes de los diferentes sectores valoraron como positiva la reunión informativa que tuvo una gran convocatoria.

Solón Guerrero, representante de Faganic, consideró que es de mucha importancia tomar conciencia de esos temas sobre el uso adecuado de los productos veterinarios en el ganado, ya que los mercados se están poniendo exigentes y es necesario  ir tomando medidas para que el día de mañana el país no  sea castigado con cierre de mercados.

“La campaña sobre las medidas sanitarias está  siendo organizada por todos los eslabones de la cadena,  iniciando por las organizaciones gremiales hasta llegar a los distribuidores de productos veterinarios,  porque se quiere concientizar sobre la  necesidad de los retiros adecuados de cada uno de los productos que podrían  afectar la salud humana y también afectar al mercado  y la imagen de Nicaragua como un potencial y buen mercado productor de carne”, explicó.

El uso inadecuado de los productos veterinarios podría tener un impacto directo en la producción y exportación de la carne, que al día de hoy registra un incremento de hasta 500 dólares más por tonelada exportada.

Asimismo podría incidir en las exportaciones a nuevos mercados como el de Venezuela, que actualmente se ha consolidado y es el destino de mucha de la sobre producción de carne que hay en el país.

Guerrero afirmó que este año ese sector registra un incremento de producción del 10%. Se calcula que el hato ganadero actualmente es de 5 millones y medio de cabezas.

En el caso del sector lácteo, el representante de Conagan, René Blandón, aseguró que el país se acerca a los 200 millones de dólares generados por ese producto. Confirmó que se continúan buscando nuevos mercados.

Blandón consideró que el uso inadecuado de los desparasitantes y otros productos veterinarios, es un peligro para la industria, para el país y para el sector, el cual es de los más importantes para la economía del país.