La revista “Sport Club”, dedicada al deporte, cultura, moda y turismo, ha dedicado un reportaje especial sobre Nicaragua.

Ometepe, Corn island, el Cerro Negro, Matagalpa, la Reserva de Bosawas, así como las ciudades de León y Granada, son parte de las propuestas de un viaje que “no deben de perderse”, según la revista.

El reportaje señala que el crecimiento económico, la paz social, el clima de seguridad y de inversiones, invitan no solamente al turista en búsqueda de aventura, sino también a los inversionistas extranjeros, posicionándose Nicaragua como un “hub” para los negocios en Centroamérica.

A continuación, traducción de cortesía del reportaje, titulado “A las orillas de Nicaragua: sumergirse en la aventura”:

A las orillas de Nicaragua: sumergirse en la aventura

Durante muchos años, Nicaragua ha estado al margen de las principales opciones de los turistas amantes del Caribe y de Centro América… pero hoy no es más así, transformándose cada día en uno de los destinos más fascinantes de visitar en esta región geográfica.

Descubramos porqué…

A cura de Marco Oddino

Con una exuberante y poderosa naturaleza tropical, una rica historia, un importante patrimonio cultural y, sobre todo, una población acogedora y amistosa, Nicaragua se presenta hoy tan calurosa y hospitalaria que nos hace sentir transportados como al ritmo de una oscilante hamaca.

Ya desde el 2015, las agencias y expertos de viaje reportaban que Nicaragua estaba convirtiéndose en un hotspot para los turistas amantes de la aventura, una verdadera Joya Escondida en Centro América.

No es casualidad que este país, con casi seis millones de habitantes, es destinado a transformarse en la última historia de éxito del hemisferio occidental, gozando de años de paz profunda y duradera, después de un largo periodo de conflicto armado.

Un destino turístico emergente y ejemplo de crecimiento económico sostenible, paz social y vocación ambientalista.

Hoy Nicaragua, cuenta con el mejor índice de seguridad pública de Centroamérica. Las noticias sobre la guerra y las guerrillas han dado lugar a relatos sobre la innegable belleza de sus lagos y majestuosos volcanes (más de 26, seis de los cuales en actividad), sobre la profusa naturaleza y de su mar de pureza cristalina. Si bien sus decadentes ciudades coloniales son una destinación de moda para viajeros de todas las edades y tipologías, el país aún se mantiene deliciosamente inexplorado, como un destino misterioso y atrayente para turistas de todo el mundo.

Lo viajeros tienen 1000 razones para escoger Nicaragua, siendo entre las pocas destinaciones con tanta belleza y hospitalidad, tan autentica y tan poco explotada por el turismo de masa.

El país, promotor de una filosofía de sostenibilidad y de bajo impacto ambiental, está trabajando diligentemente en fomentar un turismo ético, ecológico y responsable, dando un “valor agregado” a la experiencia nicaragüense. Y al mismo tiempo, atraer a viajeros de aventura, así como, abrir las puertas a inversionistas extranjeros y transformarse en un verdadero “hub” para los negocios, en Centroamérica.

Con un patrimonio único de biodiversidad, Nicaragua ofrece la posibilidad de pasear a caballo en medio de un bosque pluvial tropical, observar paisajes exóticos o sumergirse en las aguas de sus bahías, para la explorar antiguos naufragios en el fondo del mar.

Es un mundo por descubrir, ya sea con un tour operador organizado o simplemente guiado por habitantes locales quien son perfectos anfitriones. Gracias a sus paisajes montañosos, rebosantes bosques nebulosos de fauna salvaje y la panorámica oceánica del caribe, el ecoturismo es de casa.

Aquí, algunos lugares que no deben perderse:

Ometepe, la Isla lacustre más grande del mundo, ubicada al interno del lago de Nicaragua, también llamado Cocibolca, única y espectacular por sus volcanes gemelos, unidos entre ellos dando la forma de un 8. Ideal para relajarse bajo la sombra de la foresta tropical y para refrescarse en las aguas del parque “Ojo de agua”, en la comunidad de Santo Domingo.

Por la diversidad y riqueza de su naturaleza, propia del bosque tropical, y por la foresta seca y pluvial, Ometepe es parte de la red de reservas naturales de la biosfera de UNESCO.

Corn Island y Little Corn Island, las islas del maíz, son islotes de acceso principalmente por vía aérea, atractivos para quienes aman el hábitat del caribe, todavía lejanas de las grandes inversiones turísticas. Pequeñas joyas sobre la costa oriental de Nicaragua, meta de ensueño para un viaje inolvidable.

El Cerro Negro, el segundo volcán más joven del planeta, con 728 metros de altitud, posee una particular arena negra que contrasta con el impresionante verde de la vegetación circundante. Una de las maravillas naturales de país. Un ecosistema único para los temerarios que decidan lanzarse, a más de 80 km/hora! El Sandboarding sobre un volcán activo, es un deporte extremo que se práctica solamente en la “Tierra de lagos y volcanes”.

La cadena montañosa, en las regiones de Segovia y Matagalpa, de donde proviene la mayor parte del café para exportación de Nicaragua. Los cafetales, que se extienden hasta donde alcanzar la vista son un espectáculo, especialmente durante el periodo de florecimiento de las plantaciones de café.

Más al norte, uno se puede inmergir en la Reserva de la Biosfera de Bosawás, el pulmón verde de Centro América. Considerada por UNESCO un Patrimonio bio-ecológico natural, la Reserva es un concentrado de biodiversidad y de especies raras.

Lo que sorprende es la gran variedad de arbustos y foresta, pero sobre todo los colores intensos de los pájaros colibrí, quetzal y tucanes de colores brillantes y vibrantes.

Luego de haber disfrutado del aroma de la tierra y de haberse sumergido en el ambiente natural, se puede descansar dedicándose a la interculturalidad recorriendo las extraordinarias calles de las ciudades coloniales de León y Granada.

León, antigua capital de Nicaragua hasta el 1851, actualmente es la segunda ciudad del País, después de la capital Managua, caracterizada por óptimos ejemplos de arquitectura colonial y barroco que nos traslada a los siglos pasados.

Las casas construidas en un solo piso, con techo de tejas y con patios internos en donde se reúnen poetas e intelectuales, las iglesias en estilo barroco (algunas remontan a los primeros años del 1600) hablan por sí mismas. Su catedral, conocida también como Catedral de Nuestra Señora de la Gracia, es la más grande de Centroamérica y declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad, en el 2011.

Con un pasado revolucionario, testimoniado en los numerosos murales que se pueden admirar recorriendo las vías de la ciudad.

Granada “La Gran Sultana”, bellísima ciudad fundada en 1524, es considerada una de las ciudades coloniales más bellas y mejor conservadas de Centroamérica, con vista hacia el gran Lago de Nicaragua.

El Parque Central, en el centro de la ciudad es una perla, mientras las casas de colores brillantes con sus patios, las plazas, bar y restaurantes y los mercados locales, forman el telón de fondo a este ambiente cosmopolita.

En la parte sur de la ciudad, se asoma en el Lago Cocibolca un archipiélago de 365 pequeñas islas (Las Isletas), para explorar con ritmos tropicales.

Una aventura única que los espera.

La curiosidad por conocer esta “nueva” y fascinante meta, nos ha llevado directo a la Embajada de Nicaragua, donde hemos tenido el placer de encontrar a la Embajadora Monica Robelo, quien ha respondido a nuestras preguntas.

En los últimos años hemos asistido a un constante aumento de las solicitudes de los viajeros; metas nuevas y exclusivas. ¿Qué ofrece Nicaragua de diferente?

Nicaragua es mucho más que una exuberante meta turística, goza de un rico patrimonio artístico y cultural, resultado de la mezcla de las etnias de todos los pueblos que han atravesado esta tierra. Un pequeño País que conquista por su historia apasionante, la naturaleza exuberante y la acogida calurosa de sus habitantes.

El turismo es en fuerte crecimiento, en el 2016 el País ha sido visitado por más de un millón y medio de personas y al parecer la tendencia es en ulterior desarrollo. Registramos un creciente interés, gracias a la presencia del sello “Nicaragua Orgullo de mí País” en los mayores salones internacionales de turismo y la respuesta de importantes medios de comunicación especializados, unidos a la campaña de promoción turística que ha sabido valorar nuestro inmenso patrimonio natural, cultural y artístico.

Esto es un estímulo para desarrollar ofertas y rutas turísticas en grado de satisfacer las multiplicidades de las exigencias de los viajeros. Bañada por dos océanos, es tierra rica de volcanes, lagos y montañas. Las inmensas reservas naturales (algunas de las cuales declarada por la UNESCO reserva de la biosfera) la hacen una de las zonas con más biodiversidad en el mundo y de estratégica importancia ecológica.

Nicaragua, es un destino que ofrece respuestas a diferentes criterios de selección: descanso completo en las costas del caribe y del Pacífico, práctica de deportes acuáticos (Nicaragua ha sido sede de campeonatos mundiales de surf), bajada en las dunas de muchos volcanes activos, atención a un turismo de tipo excursionista destinado a apoyar la economía local, en una óptica de turismo responsable.

Una naturaleza incontaminada, inmensas reservas naturales, un pueblo hospitalario. ¿Cómo se integra la sostenibilidad con el crecimiento de los flujos?

Nicaragua es una perla de gran valor regional e internacional, por eso el interés no es la presencia de grandes flujos turísticos, sino la de aumentar el valor de la experiencia turística.

En Nicaragua donde llega el turismo, llega la preservación del ambiente, llega la conservación del patrimonio, de las comunidades de origen, llega el trabajo y el respeto de la dignidad de nuestro pueblo.

Una política que se centra en un turismo de calidad, distribuido en el territorio, nos permite velar por la preservación y la integridad de nuestro patrimonio.

Sin embargo es una tendencia en aumento, con importantes repercusiones económicas para la población.

Inevitablemente, no podemos negar el bienestar social que puede generar el turismo en las comunidades receptivas y sus beneficios económicos y sociales, tales como el empleo, la profesionalización, la creación de infraestructuras y de servicios, la valorización urbana y la mejora de las condiciones de vida de la población. El turismo aporta el 10% de nuestro PIB, teniendo un rol estratégico de importancia en la economía del país.

Seguramente las inversiones extranjeras han contribuido a mejorar la calidad de la oferta.

Hoy, el país cuenta con una estabilidad política, cohesión social e índices de seguridad, que lo ubican en el primer lugar entre los países Centroamérica. Consintiendo la canalización de un flujo constante de inversiones, diversificadas en áreas como infraestructura, telecomunicaciones, energías renovables y turismo.

Los generosos incentivos fiscales y el ambiente de total seguridad, constituyen el binomio y el estímulo para atraer mayor inversión extranjera.

Seguramente la industria del turismo ha asumido un papel central, gracias a su transversalidad y a sus vínculos productivos y de servicios con importantes sectores de nuestra economía como la agricultura, el sector forestal y el medio ambiente.

La tendencia de crecimiento del turismo ha creado, en los últimos años, fuerte demanda de inversiones para la modernización y el mejoramiento de las instalaciones receptivas y la mejora de los servicios hoteleros. Y no únicamente de las cadenas internacionales.

El interés del Gobierno es promover inversiones que generen un círculo virtuoso en el país, en las regiones, en los barrios y comunidades, que sean un estímulo para la microeconomía local.

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