El 60 por ciento de los océanos ya evidencia el impacto negativo del cambio climático, con problemas como la acidificación y el calentamiento de las aguas, advirtió hoy un informe de la Universidad de Oxford.

El estudio, titulado Funciones del alta mar e impactos antropogénicos, ratificó la necesidad de establecer una protección legal de las aguas internacionales para garantizar su conservación y uso sostenible.

Los autores alertaron que algunas regiones están alcanzando un estado ecológico crítico debido a los efectos ambientales derivados de la actividad humana, y en concreto de la contaminación, la explotación pesquera y la extracción mineral.

El texto señaló que los océanos absorben aproximadamente el 40 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

'Los cambios ecológicos están ocurriendo a una velocidad sin precedentes y han provocado la disminución de grandes y pequeñas especies, así como cambios en la distribución y el comportamiento de los mamíferos marinos y peces', continuó el reporte.

Según el documento, en zonas como la Bahía de Bengala, en el océano Índico, el nivel de oxígeno disminuyó considerablemente como consecuencia de los vertidos de fertilizantes agrícolas y otras alteraciones.

Esa acidificación perturba los ecosistemas y con ello provoca la pérdida de especies en regiones que dependen en gran parte de la pesca para su subsistencia y seguridad alimentaria.

Además la subida de las temperaturas de la superficie marina ha causado la proliferación de bacterias patógenas asociadas con el aumento de enfermedades como la gastroenteritis, el cólera e infecciones en la sangre, refirió el estudio de la Universidad de Oxford.

Por otra parte, los académicos británicos estimaron que el porcentaje de poblaciones de peces que se extraen a niveles insostenibles ha aumentado a más del 30 por ciento y, con los efectos del cambio climático, la producción de pescado disminuirá en latitudes medias y bajas.