Un ataque terrorista en el nordeste de Mali causó la muerte de nueve soldados malienses y la desaparición de ocho, informaron hoy a la prensa fuentes de los servicios de seguridad.

La acción fue perpetrada en la región de Menaka y consistió en una emboscada tendida por un grupo de supuestos extremistas contra una patrulla de las fuerzas malienses, en la localidad de Inkadagotan.

Tras el ataque, 10 soldados desaparecieron, dos de ellos poco después lograron escaparse de sus captores y caminar hasta Menaka.

Los asaltantes se llevaron cuatro vehículos, los cuales vieron más tarde habitantes en Talataye, una localidad de difícil acceso y que observadores identifican como un refugio de terroristas y traficantes de drogas.

De hecho, la situación en Mali es inestable desde 2012, cuando se escenificó una sublevación tuareg encabezada por el Movimiento de Liberación Nacional del Azawad, y a la cual sucedió un golpe de Estado que perpetraron los militares contra Amadou Toumani Toureg.

En ese ámbito, grupos extremistas de filiación islámica pasaron a controlar la región septentrional durante 10 meses, hasta que prácticamente les expulsó la operación militar franco-africana Serval.

Pero esos grupos armados fundamentalistas continúan enclavados en áreas desérticas adonde fueron a parar.