Familiares y amigos desde la  iglesia católica de Santo Domingo, participaron en una misa por el sensible fallecimiento de Norma Vaughan Rodríguez.

Doña Norma falleció el 13 de junio en Estados Unidos rodeada de sus seres queridos.

Ella fue una colaboradora histórica del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Guillermo Baca, hijo de Norma Vaughan, expresó que el legado de su madre fue el de una artista sensible y comprometida con las causas sociales.

“Fue una mujer relacionada con la intelectualidad nicaragüense, estuvo siempre vinculada con las causas del pueblo de Nicaragua donde legó para nosotros, sus hijos, un ejemplo de entereza, de principios, un legado de unidad familiar y unidad nacional alrededor de los pobres, del arte, ya que era diseñadora de ropa”.

“Siempre se mantuvo firme en sus principios, fiel al partido y sobre todo al pueblo. La casa de mi madre en la época del somocismo era una casa de seguridad, ella depositaba recursos en las cuentas del Frente Sandinista, recuerdo que en la casa llegaba continuamente el Comandante Borge, esporádicamente el miembro fundador del Frente Sandinista, Carlos Fonseca, ella fue una mujer que tuvo mucho valor, con una serenidad, una mujer heroína”.

Su amiga, Zoila Guadamuz, quien trabajó en los años ochenta en el Ministerio del Interior, comentó que lo que más recordará de Norma será su alegría, que transmitía a los demás a pesar de haber sufrido mucho a lo largo de su vida.

Es una mujer de historia, Norma era de una gentileza extraordinaria, su voz era baja y cálida, cuando uno llegaba a su casa, su casa era de puertas  abiertas, siempre había un cafecito, una conversación amena”.

“Ella me decía yo soy una mujer alegre, pero en el proceso del día me voy poniendo triste, pero la verdad, ella era una mujer de muchísima alegría y a mí me transmitió eso, ella cuando se levantaba se arreglaba, siempre bien vestida y perfumada aunque no fuera a salir de su casa y siempre la recordaré”, finalizó Guadamuz.