Activistas antiglobalización protagonizaron disturbios por tercera noche consecutiva en Hamburgo, incluso después de que los mandatarios del Grupo de los 20 se hubieran marchado de la ciudad norteña alemana.

La policía volvió a emplear cañones de agua el domingo de madrugada contra alborotadores que los atacaron con barras de hierro y adoquines. Las autoridades detuvieron a 186 manifestantes y retuvieron temporalmente a otros 225.

Un total de 476 agentes han sufrido lesiones en los episodios de violencia iniciados el jueves. El número de manifestantes heridos no estaba claro.

El ministro alemán de Exteriores, Sigmar Gabriel, condenó la violencia y dijo que “la reputación de Alemania se está viendo gravemente afectada por los sucesos en Hamburgo”.

Gabriel dijo al diario Bild am Sonntag que un equipo de investigación europeo debería buscar sospechosos.

La abrumadora mayoría de las decenas de miles de personas que tomaron las calles protestaron contra la cumbre del G20 de forma pacífica.