Crecidas gigantescas provocaron al menos dos muertos y 11 desaparecidos al arrasar este jueves rutas y viviendas en el sudoeste de Japón, informa Japan Times.

Meteorólogos prevén un deterioro de la situación, causada por precipitaciones de magnitudes sin precedentes, mientras que las autoridades llaman a centenares de miles de habitantes a evacuar la zona.

Siete mil 500 soldados y socorristas fueron desplegados al alba este jueves, anunció el portavoz del gobierno, Yoshihide Suga, para rescatar a personas bloqueadas por la crecida y evacuarlas de la zona amenazada con aludes, incluso por helicóptero.

“Nos encontramos en una situación gravísima”, declaró el vice primer ministro Taro Aso, en una reunión ministerial de urgencia, en ausencia del jefe de gobierno, Shinzo Abe, quien se encuentra en Bruselas.

“Todavía pueden ocurrir aludes y muchas personas siguen desaparecidas”, explicó Aso.

Hay 11 desaparecidos —entre ellos un niño que se cree que fue arrastrado por la corriente— en las provincias de Fukuoka y Oita, en la isla meridional de Kyushu, que recibieron 540 mm de precipitaciones en 24 horas, el equivalente de un mes y medio en temporada de lluvias.

Un hombre murió en la localidad de Asakura, a 900 kilómetros de Tokio, una de las más afectadas, informaron la cadena de televisión pública NHK y la agencia de noticias Jiji, citando fuentes policiales.

Estos medios indicaron también la muerte de una segunda víctima en un alud en Hita, en la prefectura de Oita.