“Lo que se persigue es que la implementación de la ley sea (implementada) de la mejor manera posible, que las sentencias estén bien fundamentadas, que los jueces estén bien preparados y a la par de este trabajo, a lo interno del poder judicial de acuerdo a la función específica de dictar sentencia y administrar justicia, también estamos haciendo una labor de capacitación interinstitucional, en donde no solo se están capacitando a los jueces, sino que están los fiscales, los defensores públicos, los policías, los procuradores, todos los funcionarios del sistema”, planteó Joaquín Talavera Salinas, rector del Instituto de Altos Estudios Judicial de Nicaragua.

Manifestó que en febrero del próximo año, la Escuela Judicial de la Corte Suprema de Justicia brindará a todos los actores jurídicos un postgrado en materia de género, delitos sexuales y violencia intrafamiliar de cara a fortalecer la justicia en este ramo del derecho. Este curso concluirá en agosto del 2013 y se espera participen unos dos mil operadores de justicia en unas 20 sedes municipales.

El actual curso sobre violencia de género y violencia sexual e intrafamiliar, es impartido por la magistrada Dina Josefina Ochoa, funcionaria de la Corte Suprema de Justicia de Guatemala, país que lleva varios años implementando una ley similar en contra los abusadores de las mujeres.

“Tantos Guatemala y Nicaragua han tenido avances sustanciales en la implementación de la ley 779 en virtud que se han ratificado convenciones internacionales de derechos humanos, que obligan a los estados implementar estos instrumentos de carácter nacional, para la eliminación de toda forma de discriminación en contra de las mujeres, evitando los feminicidios y las violencias contra las mujeres”, comentó la magistrada guatemalteca..

Considera que la violencia contra la mujer en Latinoamérica tiene orígenes patriarcales, lo que permite comprender la magnitud del problema y en ese sentido tiene que ser visto el fenómeno que cada año cobra la vida de muchas féminas que son ultrajadas y atacadas por los hombres, principalmente sus parejas.