La capa donde se desarrolla la actividad magnética más significativa del Sol se ha hecho más fina en los últimos años, de acuerdo con un estudio que revela hoy la Universidad británica de Birmingham.

Yvonne Elsworth, de la Facultad de Física y Astronomía de esa institución académica, explicó que el Sol es muy parecido a un instrumento musical, excepto que sus notas típicas se encuentran en una frecuencia muy baja, unas 100 mil veces más baja que la media.

Estas ondas sonoras, usando una técnica llamada heliosismología, nos permiten descubrir qué está sucediendo a través del interior del Sol. Nuestra estrella actúa como una cavidad natural para atrapar el sonido, que se genera por la turbulencia en los últimos cientos de kilómetros de la zona de convección, añadió la investigadora.

La Universidad de Birmingham es uno de los pioneros en el campo de heliosismologia y los investigadores han estado utilizando la red de oscilaciones solares de Birmingham (BiSON) para estudiar el Sol a través de ondas sonoras desde 1985.

Este período cubre tres de los ciclos de actividad de 11 años, que ven fluctuaciones en la velocidad a la que las partículas energéticas son creadas por la interacción entre el campo magnético del Sol y sus capas externas calientes y altamente cargadas.