El virus ExPetr (versión de Petya, NotPetya etc.) no es un programa extorsionista, o ransomware, sino fue designado para dañar los sistemas informáticos infectados, dijo a Sputnik Matt Suiche, fundador de la empresa de ciberseguridad Comae Technologies.

"La función de encriptación contiene errores, si fuera un ransomware para ganar dinero al menos funcionaría como uno", dijo Suiche.

Supuso que el objetivo del ataque no era limitar temporalmente el acceso de las víctimas a la información, como se creía previamente, sino interrumpir el trabajo de las empresas y destruir y dañar los sistemas.

Al comparar ExPetr con WannaCry, que infectó más de 230.000 ordenadoras en mayo pasado, calificó el primero de más avanzado y "capaz de actuar en más niveles técnicos para propagarse".

Suiche advirtió que no existe una "solución milagrosa" contra esos ataques que se pueden prevenir solo con un enfoque más maduro hacia la seguridad.

A su vez la empresa Kaspesky Lab formuló la misma teoría sobre el objetivo verdadero del virus al indicar que los datos de las víctimas no se pueden descifrar incluso después de pagar rescate.

El ataque a gran escala de ExPetr tuvo lugar el martes y afectó a empresas y organismos oficiales de todo el mundo.