Hoy día el mundo está siendo testigo de extremos cambios de temperatura que vienen acarreando daños significativos a la población. Desde la escasez de agua hasta la destrucción de sembradíos, la sequía está haciendo estragos en diferentes regiones del mundo.

Tras registrar temperaturas récord en los últimos meses, la Organización Meteorológica Mundial informó que la Tierra está experimentando “otro año excepcionalmente cálido.” Esta información fue igualmente difundida por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la cual destacó que Europa, Estados Unidos y el noreste de Asia (incluyendo el este de China, Japón y Corea del Sur) vienen experimentado fuertes olas de calor.

Particularmente, desde el mes de mayo, las autoridades de Corea del Sur han intensificado la alerta meteorológica ante la alarmante sequía que viene afectando a gran parte del territorio nacional.

De acuerdo con informes del Ministerio de Agricultura, Alimentos y Asuntos Rurales de Corea, las precipitaciones acumuladas hasta ahora registraron 186 mm, solo un 50% del promedio de años anteriores.

Por su parte, el nivel de reserva de los embalses a nivel nacional se mantiene por debajo del de otros años. El promedio de los estanques del país apenas alcanza un 39%, frente al 57% de años anteriores. Así, la reserva de los embalses para uso agrícola es también un 10% menor que en años previos, y solo alcanza un 72%.

Como caso particular, la tasa de reservas de agua en los 35 embalses ubicados en Seosan y Taean, ciudades al oeste del país, es apenas del 11% actualmente, porcentaje que sigue descendiendo 1% al día en promedio.

Lo que es aún más grave, es que tres de estos embalses muestran una tasa de reservas del 0%. En el de Sansu en la ciudad de Seosan, el embalse ha dejado de suministrar agua de riego para campos de cultivo. Otro caso destacado es el estanque Yedang en Chungcheong del Sur, el mayor del país, que tan solo está a un 8,8% de su nivel medio.

Se prevé que si estas condiciones se mantienen, el número de embalses sin agua en la región centro-occidental aumentará a 6 en las próximas semanas, en vista de que las tasas de reservas hídricas rondan el 1% en tres reservorios de agua en dicha región. Se trata entonces de una de las peores sequías de los últimos años, en la cual un importante número de embalses se están quedando sin agua.

Además de la reducción en el suministro de agua para uso diario en las zonas afectadas, los cultivos, principalmente de arroz, también se han visto perjudicados por la sequía. De igual forma, el caudal de riachuelos y ríos ha disminuido tan abruptamente que está ocasionando la muerte masiva de peces.

Ante dicho contexto, el gobierno coreano se ha comprometido a hacer frente a la sequía y mitigar los daños causados por la misma, especialmente en las provincias de Gyeonggi, Chungcheong del Sur y Jeolla del Sur como se mencionó anteriormente.

Los organismos competentes han decidido desarrollar y utilizar recursos de riego, como pozos y bombas de agua. Además, comenzarán a implementar medidas de emergencia de suministro de agua mediante desvíos de lagos y ríos a las regiones afectadas.

Por ejemplo, estas medidas se han visto reflejadas en las 12,000 toneladas de agua que la marina de guerra coreana suministró a los granjeros en Donghae, en la provincia de Gangwon. De igual modo, la 55ª División del Ejército coreano utilizó 200 vehículos y 400 soldados para suministrar unas 2.100 toneladas de agua a las granjas afectadas en ciudades como Gwangju, Yeoju, Icheon y Yongin.

Sin embargo, a medida que la sequía y el calor extremo continúan, se han introducido severas restricciones en el suministro de agua, principalmente en las provincias de Gangwon y del suroeste de Jeolla.

En Chuncheon, el suministro a 34 hogares se ha restringido a cuatro horas al día; al igual que a 15 hogares en Yeongwol y 16 en Inje; en Goseong a 29 hogares se les ha restringido a una hora al día el suministro de agua desde finales de mayo. Asimismo, cerca de 1.700 hogares en la Isla Imja en Sinan han estado limitados en el uso del agua una vez cada dos días; 65 hogares en la Isla Daema en Jindo se han restringido a dos horas por la mañana, en el almuerzo y por la noche; y se ha restringido el suministro a dos divisiones militares en Hwacheon.

Pese a los esfuerzos del gobierno coreano por enfrentar la sequía y las intensas olas de calor, son diversos los retos nacionales y regionales a superar en los próximos meses, donde se espera la continuidad de las altas temperaturas y bajas precipitaciones, no solo en el país sino en toda la región y el hemisferio norte del planeta.

De manera que ante esta crisis, enmarcada en un contexto global, el gobierno coreano, al igual que sus homólogos internacionales, debe encaminarse a un trabajo mancomunado con el resto del mundo para enfrentar el cambio climático progresivo y cada vez más severo para la población mundial y su desarrollo sustentable. Dado que el medio ambiente dejó de ser un asunto local o regional, para convertirse en un desafío mundial.