Los bomberos en Utah se preparaban hoy para más vientos en momentos en que tratan de frenar el avance de un incendio forestal que ha destruido 13 casas y obligado a la evacuación de 1,500 personas de un centro de esquí.

Los bomberos esperan extinguir intensas llamas en el extremo sur del siniestro para permitir que residentes puedan regresar a sus hogares en el pueblo de Brian Head.

Las casas allí fueron evacuadas el 17 de junio, desde que el incendio comenzó cuando alguien quemó hierba en su propiedad, dijeron las autoridades.

El incendio es el mayor en el país, con un área de 78 millas cuadradas.

Es apenas uno de varios en el oeste de Estados Unidos. Bomberos en California estaban logrando progresos en el combate a dos siniestros que se diseminaron rápidamente, y en Idaho los bomberos batallaban cinco incendios causados por relámpagos.

En Arizona, un incendio forestal que ha calcinado más de 28 millas cuadradas obligó a desalojar el pueblo de Mayer, con unos 1,400 habitantes, como precaución.