Gracias al cine y la televisión, y 'leyendas urbanas', se cree que el cerebro solo aprovecha el 10% de su capacidad. Pero esto es una referencia, cuenta el portal "Popular Science": el cerebro utiliza el 100% de su capacidad. Esto también afirma y comparte el sitio en Facebook "Pictoline".

El mito antes descrito nació cuando un periodista citó erróneamente al psicólogo William James, en 1907, quien dijo: "Hacemos uso de solo una pequeña parte de nuestros posibles recursos mentales y físicos". La prensa interpretó que solo se utiliza el 10% de las capacidades mentales, pero estudios demostraron que aprovecha todas sus capacidades.

Se dice que hacer escuchar música clásica a niños los hace más inteligentes. La idea nació cuando en 1993, la Universidad de California mostró que 36 estudiantes lograron mejores calificaciones tras ejercicios de relajación o silencio y escuchar a Mozart. Pero en 1999, tras 16 intentos, Harvard no pudo igualar los resultados: conclusión, el Efecto Mozart no es real.

Por 130 años se creyó que los adultos no pueden cultivar nuevas células cerebrales. Diversos animales pueden producir nuevas neuronas, pero científicos no identificaron el mismo comportamiento en el hombre. Pero en 1998, un equipo sueco demostró que en el hipocampo sí se forman células cerebrales. Mientras que en 2014, el Instituto Karolinska en Suecia halló que en el estriado, una región que implica el control motor y la cognición, también produce neuronas durante toda su vida.

La idea que los cerebros masculinos son biológicamente más adecuados a las matemáticas y el femenino a la empatía no es más que construcciones culturales. Pese a tener ciertas diferencias morfológicas, funcionan exactamente igual: el hipocampo, involucrado en la memoria, es más grande en las mujeres, mientras que la amígdala, referida a la emoción, es mayor en los hombres.

Estar en coma no es como estar dormido. En las películas se fomentan la falsa idea de que el coma es inofensivo: es como dormir. La verdad es que un paciente en coma, al despertar, a menudo sufre discapacidades y necesita rehabilitación. Esto porque las regiones de gran actividad en el cerebro se detienen durante el coma. Mientras que este estado no duran más de dos a cuatro semanas.

Lamentablemente hacer crucigramas no mejora la memoria. Una investigación del Albert Einstein College of Medicine, en 2011, concluyó que la resolución de crucigramas retrasó el inicio de la disminución de memoria en personas de entre 75 y 85 años, pero a los primeros signos de demencia, por razones desconocidas, la aceleró.

Mientras que el concepto de que los estudiantes aprenden mejor cuando los estilos de enseñanza coinciden con sus estilos de aprendizaje es una mentira. En 2006, psicólogos de la Universidad de California explicaron que los estudiantes no se desempeñan mejor en una prueba cuando reciben instrucciones en su 'estilo preferido'. La repetición, las prueba y el espaciamiento entre las sesiones de aprendizaje ayudan a educar mejor.

Una buena noticia para los bebedores es que el alcohol no mata las células cerebrales. Científicos del Instituto Bartholin en Dinamarca compararon los cerebros de alcohólicos y no alcohólicos fallecidos y hallaron que el número total de neuronas era el mismo. El alcohol mata neuronas en altas dosis -sobretodo en fetos en desarrollo-. Lo que sí interfiere en la comunicación entre las células, afectando su habilidad en tareas como caminar, hablar o tomar decisiones.

La percepción extrasensorial, o el conocido como sexto sentido, puede remontarse a un experimento de la década de 1930. Un botánico de la Universidad de Duke afirmó que un grupo de personas, a quienes se les mostró el reverso en blanco de una fotografía, podían adivinar el personaje del retrato supuestamente leyendo la mente de la persona que sostenía la imagen desde la parte frontal. El mito sigue vivo en parte gracias al empleo de espías psíquicos en la Guerra Fría por parte de la CIA (actividad que terminó en 1995).

Finalmente, ni el lado izquierdo del cerebro se encarga de la creatividad ni el derecho de la lógica. En 2012, psicólogos Universidad de Columbia Británica descubrieron que el pensamiento creativo activa una red neuronal que se extiende por todo el cerebro. El mito nació de la mala interpretación de un experimento del neuropsicólogo del Instituto Tecnológico de California, Roger Sperry.

En la década de 1960, Sperry investigó cómo reducir o eliminar las convulsiones de pacientes con epilepsia examinando ambos hemisferios del cerebro conectándolos con fibras. Luego los expuso a estímulos como imágenes intermitentes de letras, luces y otros en cada ojo. Halló que el lado izquierdo del cerebro procesa mejor la información verbal y el derecho la visual y espacial. Esto fue malinterpretado, sobretodo por libros de autoayuda.

Existen tres formas de hacer que el cerebro aproveche el máximo de sus capacidades por toda la vida: conseguir que la sangre fluya libre, realizando actividad física como caminatas diarias; comer verduras, para aprovechar su ácido fólico; y hablar con más personas, una mayor interacción es asociada con menos declinación cognitiva, según un estudio de 2004.