El Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Rusia en Nicaragua, y en El Salvador y Honduras por concurrencia, Andrei Budaev, relata cómo es ser embajador en tres países al mismo tiempo.

Nicaragua es uno de nuestros amigos y socios principales en América Latina. En la entrevista al diario Izvestia el Embajador de Rusia en Nicaragua, El Salvador y Honduras, Andrei Budaev, contó sobre los proyectos claves de inversión en los países de la región, problemas de criminalidad y también sobre el desarrollo del turismo.

- Ud. representa a Rusia en tres Estados al mismo tiempo. ¿Cómo logra hacerlo?

Efectivamente, trabajar como Embajador de Rusia en Nicaragua y Embajador concurrente en El Salvador y Honduras no es fácil, teniendo en cuenta el desarrollo activo de las relaciones con estos países en diferentes esferas. La situación se alivia un poco gracias a que en El Salvador funciona una sección de nuestra Misión Diplomática encabezada por el consejero, lo que permite asegurar el diálogo continuo con socios locales. En Honduras no hay representaciones oficiales rusas lo que requiere realizar viajes de trabajo más frecuentes para asegurar mi diálogo regular con las autoridades de este país.

- ¿Cuáles son las perspectivas del desarrollo de las relaciones ruso-nicaragüenses?

A pesar de que el comercio bilateral es relativamente modesto -alrededor de 55-60 millones de dólares anuales- se están desarrollando con éxito importantes proyectos conjuntos de inversión. Entre ellos son la empresa mixta ruso-nicaragüense de producción de vacunas “Mechnikov”, Centro de Capacitación policial del Ministerio del Interior de Rusia, estación terrestre rusa de monitoreo satelital del sistema GLONASS. Un papel especial le pertenece a la Comisión Intergubernamental Ruso-Nicaragüense para la cooperación económico-comercial y científico-técnica, la cual recientemente ha sido encabezada por la Vicepresidenta de Nicaragua Rosario Murillo y el Vice jefe del Gobierno de Rusia Dmitri Rogozin.

Un lugar especial pertenece a la cooperación de Rusia y Nicaragua en diferentes organismos internacionales, sobre todo en la ONU. Apreciamos mucho que los nicaragüenses de manera incondicional comparten los enfoques e iniciativas rusas, son los coautores con nosotros de una serie de los documentos importantes internacionales, apoyan las candidaturas rusas en diferentes organizaciones multilaterales. En general la cooperación ruso-nicaragüense tiene las más favorables perspectivas.

Aún desde los tiempos de la Unión Soviética la inmensa mayoría de los nicaragüenses tradicionalmente sienten la simpatía y gratitud a nuestro país por la ayuda fraterna que se había prestado a Nicaragua. A pesar de todas las distancias y diferencias entre nuestros pueblos, nos unen tales rasgos de carácter como laboriosidad, fidelidad, hospitalidad, alegría, cohesión familiar.

- ¿Qué cantidad de los ciudadanos rusos residen en estos países?

La diáspora rusa en los tres países no es numerosa. La cantidad de los compatriotas rusos que residen permanentemente en Nicaragua, Honduras y El Salvador es alrededor de 250 personas. La mayoría de ellos vive en Nicaragua. Sobre todo son mujeres que mudaron acá en los años ochenta del siglo pasado con esposos nicaragüenses, que estudiaban en aquel entonces en las universidades soviéticas. También son hijos de los matrimonios mixtos que poseen la ciudadanía rusa. Un clima tropical, precios atractivos para los bienes inmuebles y también un ambiente seguro y favorable para desarrollar su propio negocio atraen a los rusos a Nicaragua cada vez más. El número de nuestros compatriotas en El Salvador y Honduras no supera una docena de personas.

- Los Estados de América Central son unos de los más criminales en el mundo, sobre todo Honduras y El Salvador. ¿Cómo las autoridades de estos países combaten la delincuencia?

En realidad la situación criminal en El Salvador y Honduras sigue siendo complicada. Esto se explica por las actividades ilegales de las pandillas y crimen organizado que manejan el tráfico de drogas, la extorsión y la coacción. Está difícil hacerles frente porque son de carácter transnacional y su actividad se extiende no solamente por los países de América Central sino también por los EEUU.

Las autoridades salvadoreñas emprenden esfuerzos importantes para disminuir los niveles de la criminalidad. Tuvo efecto significativo la aprobación de una ley que califica la actividad de estas pandillas como terrorismo. Según los datos oficiales, últimamente la cantidad de los homicidios ha disminuido más de dos veces: desde 22 a 9 asesinatos al día.

En Honduras un papel importante desempeña la Misión Especial de la Organización de los Estados Americanos de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras. El gobierno del país completa una purga en las filas de la policía nacional de donde ya han sido retirados 5 generales, 400 oficiales, 3 mil agentes. Al mismo tiempo la policía vive el proceso de modernización, se realiza la evaluación y recapacitación del personal, reclutan nuevos funcionarios.

La situación en Nicaragua es completamente diferente debido a la exitosa estrategia del Gobierno Sandinista de seguridad bajo el nombre “Muro de Contención”. Su contenido prevé tener las fronteras nacionales encerradas para el narcotráfico, crimen organizado y migrantes ilegales.

Sin embargo, en relación a los planes de la administración norteamericana referente a la deportación a la patria de los ciudadanos de los países centroamericanos que se encuentran ilegalmente en el territorio de los EEUU, sobre todo de los representantes del mundo criminal, las autoridades de los países centroamericanos sienten preocupación, porque tal escenario puede traer riesgos de nuevo agravamiento de la situación criminal.

- A pesar de un nivel alto de delincuencia estos países son atractivos para los turistas. ¿Cómo se puede atraer a los veraneantes garantizándoles al mismo tiempo un nivel adecuado de seguridad?

Nicaragua, El Salvador y Honduras poseen de alto potencial turístico, sobre todo en lo que se refiere al turismo ecológico, deportivo, así como de playa, de salud y de negocios. El desarrollo turístico más activo lo dificulta la carencia de amplia infraestructura turística, la falta de los guías calificados y de la cobertura informativa y publicitaria. En el caso de Honduras y El Salvador la situación se complica por el alto nivel de criminalidad. Sin embargo, las autoridades de estos países son conscientes de estos desafíos e implementan los programas destinados a superar estas desventajas. Por ejemplo en Nicaragua durante los últimos 15 años el flujo turístico creció tres veces: de 580 miles de personas en el año 2000 hasta 1,5 millones en 2015. Al mismo tiempo, en Nicaragua cada día se hacen más populares tales tipos de descanso activo como surfing, volcano boarding, canopy tour.

Crece también de una forma gradual el número de turistas rusos que visitan a Nicaragua, El Salvador y Honduras. A nuestros viajeros se les recomienda adquirir una póliza de seguro, la falta de la cual podría causar gastos significativos en el caso de un siniestro.

Afortunadamente, en los últimos años no han pasado incidentes serios con nuestros turistas y compatriotas, aunque situaciones menores, como la pérdida de documentos, robos pequeños, lamentablemente, a veces suceden. En estos casos la embajada rusa presta toda la asistencia necesaria a los afectados. Garantizar seguridad, derechos e intereses de los ciudadanos rusos es una de nuestras prioridades.

También es importante tomar en consideración que los tres países se encuentran en la zona de actividad sísmica y volcánica. Por lo tanto siempre existe la amenaza de un terremoto, un tsunami o una erupción. Por eso tratamos de informar oportunamente a los ciudadanos rusos sobre los riesgos y amenazas existentes.

* Entrevista realizada por el conocido diario ruso “Izvestiya” (“Noticias”). Traducción de cortesía.