El representante de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Alvarado, expresó el respaldo de su país a la República de Argentina, en sus reclamos por su soberanía en las Islas Malvinas, Georgia del Sur y Sandwich del Sur.

“Señor Presidente, los pueblos del mundo seguimos abogando, tanto en las Naciones Unidas como en este foro regional, por el fin del colonialismo en todas sus manifestaciones, ya que la continuidad del mismo viola los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, y las resoluciones relativas a su eliminación”, señaló el diplomático nicaragüense.

“Además de transgredir los principios del Derecho Internacional, y constituir un serio obstáculo a la cooperación económica, social y cultural de los pueblos sometidos a esta forma de dominación”, añadió.

Alvarado señaló que “Nicaragua continuará brindando todo su apoyo en el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas al Gobierno de Argentina, en su reclamo sobre los legítimos derechos que le asisten sobre las Islas Malvinas, Georgia del Sur y  Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.

El representante nicaragüense manifestó, igualmente, el apoyo de su delegación al proyecto de resolución presentado por el jefe de delegación del Brasil, en la segunda sesión plenaria de la OEA celebrada este miércoles en Cancún, Quintana Roo.

Panel sobre Estado de Derecho, Derechos Humanos y Democracia

Posteriormente se realizó un panel sobre Estado de Derecho, Derechos Humanos y Democracia, en el que Nicaragua brindó sus aportes.

El representante nicaragüense Luis Alvarado, dijo que aunque su delegación no estaba de acuerdo con muchos planteamientos ahí expresados “algunas de ellas son estimulantes en el sentido que nos invita a hacer un análisis, un ejercicio profundo, acerca de los temas que tienen que ver con la democracia, con el respeto a los derechos humanos, con el respeto a la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, a la soberanía y el principio de no intervención”.

“Como estados miembros de la Organización estamos llamados a fortalecer el diálogo y la concertación, y eso lo hemos venido trabajando para esta Asamblea acá en México; se había concedido el tema de la prosperidad, el diálogo y la concertación para la prosperidad, pero se cambió de tema y se empezó a hablar de otro tema que no tenía nada que ver con la Asamblea General”, dijo.

Planteó que para cumplir con el objetivo de querer tener la prosperidad, la democracia, el fortalecimiento de los derechos humanos, “debemos empezar por respetar la naturaleza, los propósitos fundacionales que le dan origen a la Organización, dirigido al establecimiento de un orden de paz, como Bien Supremo y aspiración legítima de todos los pueblos”.

Abogó por, un orden de justicia y respeto entre las naciones dirigido al fomento de la solidaridad, de la solidaridad y no del hostigamiento en contra de los países, la colaboración, así como la defensa, la soberanía, la integridad territorial y la independencia.

“Es por ello que en la propia Carta de esta Organización establecimos de que ninguno de los elementos constitutivos la autoriza a intervenir en asuntos de la jurisdicción interna, entonces ese es un principio que ha quedado claramente establecido”, explicó.

Sin embargo, acotó “ha sido la violación de estos principios fundacionales, lo que ha originado un fraccionamiento en la Organización, que se pretende utilizar un doble estándar en el tratamiento de importantes temas de la agenda interamericana, lo que resulta inadmisible para Nicaragua”.

Un ejemplo para el mundo

“Hoy América Latina y El Caribe vive otros tiempos, nuestra región es una zona de paz, de cooperación y solución pacífica de controversias”, recalcó Alvarado.

“Hemos visto cómo en el hemisferio se ha resuelto todo conflicto entre los Estados, utilizando el recurso de los medios pacíficos para la solución de las controversias existentes, siendo actualmente la única región del mundo en la que no existen conflictos bélicos entre los Estados”, añadió.

“Ese es un elemento importante, un aporte a las relaciones internacionales que el Continente ofrece a la comunidad internacional”, reiteró.

Recalcó que el tema de la observación electoral, “eso es una facultad potestativa de los estados soberanos”.

“La Organización de los Estados Americanos no está concebida como una entidad Supranacional para poder automáticamente empezar a tratar, en automático, empezar a realizar ese tipo de ejercicio. Eso no está concebido y por lo tanto puede quedar nada más en el marco teórico, pero no se corresponde con la realidad”, argumentó.

Destacó que algunos panelistas plantearon una temática muy interesante, que tiene que ver con los retos emergentes actuales y futuros. “Relacionada con la temática de los derechos humanos y sobre la segunda tercera, generación, cuarta generación, incluso los que no tenemos contemplados ahora, porque el desarrollo científico técnico, nos va a sobrepasar, y van a surgir nuevas problemáticas relacionadas con los derechos humanos que hay que respetar y que hay que legislar”.

Abogó porque el tema del Medio Ambiente debe ser altamente legislado. “En ese sentido nosotros tuvimos una posición muy particular, tuvimos nuestra posición, con respecto al tema de los Acuerdos de París, en el sentido de que seguimos considerando vigente nuestras consideraciones, demandando un Acuerdo Climático, con mayores compromisos alrededor de la emisiones y con financiamiento para la adaptación y/o mitigación, bajo el concepto de indemnización para los países más afectados y los  más vulnerables, entre los que se encuentran Centroamérica y los países del Caribe”, sostuvo.

“Es por ello, que el presidente de la República, ha ratificado nuestra opción irrenunciable de defender con programas, políticas públicas y prácticas consecuentes la Madre Tierra, el Clima, el Ambiente, El Planeta y la Vida”.

Resaltó que Nicaragua actualmente ha cambiado su matriz energética utilizando prácticamente un 50 % de tecnología limpia, de manera que se usarán en cada vez menor proporción los hidrocarburos.

“Creemos entonces importante seguir trabajando en esa dirección de lo que planteaba, en ese enfoque que planteaba el canciller de Uruguay porque obviamente van a surgir nuevos desafíos, por ejemplo, lo que tiene que ver con el uso de la tecnología, con el uso de las computadoras, el derecho al acceso a la telefonía, a las computadoras, y que no sean intervenidos en sus comunicaciones personales”.

“Hay una violación ahí cuando países, compañías, intervienen en la comunicación personal, intervienen en los correos, la información y ese tipo de cosas tienen que tener un tratamiento y establecer una legislación”, advirtió.