En declaraciones a los medios de prensa, Ramsey consideró que los y las nicaragüenses “deberían sentirse orgullosos por lo que su gobierno ha logrado hacer aquí y deberían también dedicarse a apoyar y ayudar a aquellos que no han sido tan afortunados”.

Comentó que hoy en día en su país (EEUU) existen 3 millones de norteamericanos encarcelados, cifra que coincide con la población de Nicaragua en 1946, cuando él llegó al país por primera vez. “esa cifra representa un crimen contra la humanidad”, consideró Ramsey.

Además afirmó que Nicaragua goza de millones de amigos alrededor del mundo debido a su posición a favor de la Paz y la Justicia.

Hasta que garanticemos que el derecho prevalece sobre el poder, no habrá Paz

Ramsey valoró que mientras que los pueblos de las naciones no garanticen que el derecho prevalezca sobre el poder, no habrá Paz.

“Nuestra obligación suprema es dar el poder a los pueblos y los pueblos pueden ejercer ese poder siempre y cuando sepan hacerlo y por eso se hace el llamado  a los pueblos a exigir a los  respectivos gobiernos a cumplir con la ley”, explicó.

En ese sentido recordó que la primera responsabilidad por la cual el gobierno estadounidense no cumplió con una sentencia de la CIJ que manda a indemnizar a Nicaragua, recae primeramente en el pueblo norteamericano.

“Entonces yo digo que la primera responsabilidad está con el pueblo norteamericano, porque es su gobierno que no ha respetado la sentencia dictada por el tribunal más alto del mundo e indudablemente la mejor forma de hacer cumplir la ley a un gobierno, es a través del poder ejercido por el pueblo de ese país”, indicó.

“Desgraciadamente en Estados Unidos tenemos un gobierno que no presta mucha atención a la voluntad del pueblo”, reconoció Ramsey.

“Tenemos que buscar apoyo en todas partes, sin embargo insisto en que la responsabilidad  principal recae sobre el pueblo que reside en el país  cuyo gobierno se niegue a reconocer la ley”, agregó Ramsey en relación a los fallos de la CIJ a favor de Nicaragua que tanto EEUU como Colombia no han querido acatar.