El secretario estadounidense de Seguridad Nacional, John Kelly, admitió hoy que el consumo de drogas en su país causa violencia en el sur, durante una reunión de alto nivel sobre naciones centroamericanas, en la ciudad de Miami, Florida.

Allí desarrolla este viernes su segundo y último día de discusiones la Cumbre sobre Prosperidad y Seguridad en Centroamérica, centrada en El Salvador, Honduras y Guatemala, que integran el Triángulo Norte de esa área geográfica.

Los problemas de los países centroamericanos están relacionados con la demanda estadounidense de drogas, manifestó Kelly, quien se refirió también a la sobredosis del consumo de estupefacientes en su país como la principal causa de muerte entre personas menores de 50 años.

El titular comentó que resulta posible frenar la violencia en Centroamérica y expresó confianza en hallar algunas fórmulas al respecto en este foro.

A juicio de Kelly, la seguridad y la prosperidad van de la mano, y no se puede conseguir una sin la otra.

Por su parte, Miguel Osorio, secretario del Interior de México, país que junto a Estados Unidos copatrocina el evento, mencionó la necesidad de enfrentar los problemas que causa el narcotráfico.

Debemos actuar con urgencia para terminar con el fenómeno histórico que implica un riesgo para la prosperidad, recalcó.

Estamos llamados a mostrar la capacidad de decisión y acción común de nuestros gobiernos, reforzar el andamiaje y la solidez institucional de nuestras relaciones y afrontar los desafíos con determinación y corresponsabilidad, añadió.

La víspera, el cónclave se centró en aspectos económicos, y tuvo entre otras las intervenciones de los presidentes de Honduras y Guatemala, Juan Orlando Hernández y Jimmy Morales, respectivamente.

Asimismo expusieron los vicemandatarios de Estados Unidos Mike Pence, y de El Salvador, Oscar Ortiz.