I

Sin duda, las naciones que se distinguen por su exuberante peso en el mundo son aquellas cuyos líderes no las convirtieron en inhóspitos museos para glorificar el pasado. Ver hacia adelante, o como decía el General Augusto César Sandino, siempre más allá, es vital.

Hoy vemos que Nicaragua empieza a ser otra. Tallada por los siglos con el hierro de la Conquista y el plomo de las guerras propias e importadas por vendepatrias, ahora es esculpida con las manos desarmadas.

Dijo el presidente Daniel Ortega, después de su saludo personal a los representantes de al menos 24 mil empresas del continente americano, asociadas a la Cámara de Comercio de Estados Unidos: “Ya hice mi discurso... ¡Ya lo hice! Valen más esos apretones de mano que un millón de palabras”.

Esos apretones calurosos incluyeron al Secretario de Comercio, John Andersen y la Sub-Secretaria de Políticas Económicas, Amy Holman; a la embajadora Laura Dogu y a Carlos Gutiérrez, ex-Secretario de Comercio, todos de Estados Unidos.

En vez de retroceso, progreso. Con esa visión y convicción, los delegados de las 24 Cámaras de Comercio Americana de América Latina y el Caribe, AACCLA, retornaron a sus países, disolviendo –los que aún no habían actualizado en sus portafolios a Nicaragua– las distorsiones de la extrema derecha, afanada en desbaratar Nicaragua.

¿Por qué razón esa tenebrosa agenda hiperderechista? Porque no le conviene permitir que el Sandinismo de hoy haya generado un país estable, seguro, sin violencia y, en conjunto con el sector privado, llevar nuestra economía a ser la tercera de alto crecimiento en el subcontinente.

II

Precisamente, y como no hay casualidades en esta vida, los resultados de la encuesta de Siglo Nuevo, realizada una semana antes de la reunión de AACCLA, constituyen una celebración a la libertad de un pueblo, más allá de las “páginas fatales de la Historia”.
La encuestadora dirigida por el doctor Tomás Valdez preguntó: “¿Con qué País considera Usted que debemos consolidar Relaciones de Amistad y Cooperación?”

Los puntos porcentuales que ocupan, de mayor a menor, las 16 Repúblicas mencionadas por la población, definen una arquitectura mestiza de las relaciones internacionales. Es su prioridad.

Una barra azul superó a todas las demás. El 39.5% de los encuestados ubica a Estados Unidos como el primer país con que deben “consolidarse las relaciones”.

El segundo país es Japón con el 33.1%. Los nicaragüenses admiran mucho a este pueblo sabio como ejemplo: todo lo que lleve su nombre es marca de calidad. Amén de los invaluables aportes de la Agencia de Cooperación Internacional, JICA.

El pueblo nicaragüense selecciona a Rusia con el 19.1% para intensificar la estima. Aparte de la colaboración en otras áreas, la Federación aporta un símbolo de entendimiento con que Nicaragua comienza el día: el pan literal de la paz.

Los nicaragüenses también consideran estrechar vínculos con la Unión Europea, lo que se aprecia con el 18.5%, seguida por la solidaridad todoterreno de Taiwán, con el 18%. Después, en orden descendente, aparecen Venezuela, con 15.3%; Costa Rica, 14.8%; Cuba, 13.3%.
Es significativo que Corea del Sur, con sus contribuciones recientes al país, ya marca un 7%. Y en el renglón del 4.9 %, siguen Canadá y México. A pesar de que en este año se restablecieron las relaciones, Israel ya registra un 4.5%. El cuadro concluye con el llamado Triángulo Norte: Honduras, 3.3%; Guatemala 2.4% y El Salvador, 2.2%.

Aquellos que descalifican las encuestas porque “la gente tiene miedo de decir lo que piensa”, aquí están las pruebas: 10 mil 431 muestras de la realidad, en 146 municipios de los 153 que componen Nicaragua. De ahí surgió esta lista de los afectos nacionales hacia el exterior que no se elaboró en la Cancillería.

En la práctica, la conciencia colectiva también reproduce el tipo de economía que el Gobierno Sandinista mantiene, aparte de los diversos lazos que puedan incidir en la identificación con EEUU: es el primer socio comercial de Nicaragua.

III

La Vicepresidente de la República, Rosario Murillo, precisó este dato: El Foro de AACCLA contó con el respaldo del Gobierno de Nicaragua y el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos. Felicitó, además, a Álvaro Rodríguez, Presidente de Amcham, organizador del evento.

A los delegados, dijo: “Saben que en esta Nicaragua de Bendición, Prosperidad y Victorias, están dadas todas las Fortalezas y todas las Oportunidades para el desarrollo de las Inversiones. Y, en términos del desarrollo de las Inversiones, estamos hablando también de un País que va Adelante, en Seguridad, Trabajo, Paz, y Prosperidad, gracias a Dios”.

La intelectual sandinista no recurre al facilismo de la “verdad oficial”. Lo que subrayó está sustentado por los hechos. El mismo Thomas Kenna, presidente de AACCLA, lo confirmó: la seguridad jurídica y social de Nicaragua es un atractivo para que los inversionistas se instalen en el país.

Tales declaraciones contradicen a la minoría hiperderechista y su partido impreso que intentan trastornar la imagen de Nicaragua. El líder empresarial hemisférico dio fe de las evidencias que dicho medio debió tragarse: “Vemos que es un país que cumple con los valores de transparencia y seguridad que AACCLA promueve. La evolución de Nicaragua es muy positiva y la seguridad es muy importante para el ambiente de negocios”.

Mayor legitimación de Nicaragua, como un socio confiable y responsable con el que se pueda contar, no hay. Sobre todo, cuando el empresariado continental se dio cuenta de primera mano, saludo incluido, que no hay peor disparate que el de acusar al país de estar regido con puño de hierro.

Desde su fundación AACCLA nunca había sesionado en nuestra República. La cita en Managua fue un categórico mentís a los extremistas que unidos no llegan ni al 1% del electorado nacional.

Kenna expuso al citado medio que “ellos velan por la democracia de los países en que esos empresarios deciden invertir y que Nicaragua va por un mejor camino. Pero además de la transparencia y la seguridad, el presidente de dicha asociación reconoció el estímulo que reciben los empresarios en Nicaragua por parte del Gobierno”.

Qué “dictadura” en esa donde la ciudadanía dibuja, con los colores vivos de la palabra libre, el Mapamundi preferido. Y esto sin incluir que AACCLA escogió a Nicaragua, entre todas las democracias del continente, para festejar su efeméride grande: 50 años.

Revolución es el oficio de construir hechos, “no verdades oficiales”