Un numeroso grupo de nicaragüenses deportados de Estados Unidos fueron recibidos este miércoles por las autoridades de Migración en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino de Managua y agradecieron a las autoridades por el apoyo que les brindaron en su repatriación.

Los entrevistados dijeron que pasaron algunas penurias en aquel país, pero que estaban dispuestos a quedarse trabajando en su tierra, si encuentran trabajo y oportunidades de futuro, con el apoyo del gobierno nicaragüense.

Byron José Torres Escorcia señaló: “Nos sentimos bien, que nos reciben alegres, tranquilos, nos sentimos en nuestra tierra, ya que pasamos mucho sufrimiento estando encerrados allá, por el procedimiento que ellos hacen, pero gracias a Dios, aquí nos están dando la bienvenida”.

Torres expresó que estuvo nueve meses buscando un sueño que no existe. “Ahora esperamos que nos apoye el Gobierno a ver si nos puede dar un trabajito aquí”, dijo.

“Tenemos la posibilidad de hacerlo aquí y ya que el Gobierno nos presta un poquito de atención y la posibilidad de trabajo aquí la podemos hacer también”, comentó.

“No solo en Estados Unidos hay vida, aquí hay vida también, si mucha gente lo ha hecho porque nosotros no”, añadió.

Bismarck Iván, originario de Chinandega, relató que apenas estaba entrando a los Estados Unidos. “No pasé ninguna dificultad, gracias a Dios, todo bien, porque estoy de vuelta en mi país, dispuesto a encontrar trabajo aquí: Mientras hay vida, hay esperanza”, resaltó.

Por su parte, Apolonio Rosales, refirió que nació en la ciudad de León, su mamá vive en Corinto y que tenía 27 años de residir en Estados Unidos.

“Tengo mucho tiempo de no estar acá, estoy en Estados Unidos desde el 90, 27 años”, reiteró.

“Para mí, es algo grandioso, tanto tiempo para mí, no me acuerdo, extraño a mi mamá, a mis hermanos, mis hermanos estaban pequeños cuando yo me fui, ahora han crecido”, rememoró.

“Yo creo que también voy a aprovechar esta oportunidad, no solo para abrazarme con ellos, besarlos, para mí es una gran emoción, tanto tiempo estar fuera de este país y ahora regresar, para mí... ¡Será una felicidad estar con ellos!”, exclamó.

“Si hay trabajo me quedaría, claro que sí, estoy con muchas ganas, deseos, de seguir adelante, gracias a Dios, para el futuro cuidar a mi mamá y a mis hermanos que están aquí”, añadió.

 Por su parte, otra ciudadana nicaragüense deportada que solamente se identificó como Karla dijo que se sentía feliz de ver a sus hijos.