Los grupos de rescates recuperaron hoy otros 13 cadáveres sepultados bajo tierra con lo cual aumentó a 149 la cifra de muertos por los recientes deslaves causados por fuertes lluvias en distritos del oriente de Bangladesh.

En declaraciones a la agencia oficial de noticias BSS, Jalil Uddin, vocero del ministerio de Ayuda y Gestión de Desastres, explicó que de esa cantidad 142 perdieron la vida tras ser sepultados.

Precisó que los distritos de Rangamati, Chittagong y Bandarban son los más afectados, aunque fueron reportadas otras tres víctimas en Cox Bazar y Khagrachhari.

Ayer un comunicado del Servicio de Relaciones Púbicas del ejército informó que cuatro militares perdieron la vida, entre ellos un mayor y un capitán, y otros 10 recibieron lesiones de diversos grado por un alud mientras removían la tierra de la carretera Rangamati-Chittagong, en Rangamati.

Las autoridades advirtieron que varias carreteras con la que une a Rangamati con Bandarban quedaron cortadas por la tierra.

En este contexto, el ministro de Ayuda y Gestión de Desastres, Mofazzal Hossain Chowdhury, advirtió que la cifra de fallecidos podría ser más elevada pues se desconoce aún el número de personas que quedaron atrapadas.

Ya abrimos 18 refugios seguros, donde ya albergamos a unas cuatro mil 500 personas, detalló.

Mientras, el gobierno envió 500 toneladas de arroz y prometió una ayuda monetaria a las familias afectadas.

Las lluvias provocadas por un sistema de bajas presiones en el golfo de Bengala causaron severas inundaciones en esta capital y en Chittagong, la segunda ciudad del país y su principal puerto.

El presidente Abdul Hamid y la primera ministra Sheikh Hasina emitieron sendos comunicados de condolencia.

Por su parte, la líder opositora y exjefa de gobierno, Khaleda Zia, dirigente del Partido Nacionalista, aprovechó la ocasión para atacar a la administración al estimar que no trabaja para mejorar las condiciones de vida en las zonas rurales.

Según un estudio divulgado por la Oficina de Estadísticas nacional, más de 22 millones de bangladeshíes, un 12,6 por ciento de la población del país, vive en zonas propensas a desastres, que causaron de 2009 a 2014 pérdidas por valor de 2,3 mil millones de dólares.