Desde el populoso Gancho de Camino en el Mercado Oriental, fieles devotos de Santo Domingo de Guzmán recorrieron las calles de este centro de compras como parte de las tradiciones.

En esta ocasión salieron a recorrer las calles dos imágenes del Mocito, los cargadores adultos se encargaron de bailar con una de las imágenes y los niños, siguiendo la tradición, también cargaban un Mocito mucho más pequeño.

Este lunes 12 de junio la imagen del Mocito se quedará en la casa de don Miguel Ángel Rivas, fiel devoto desde hace muchos años.

Su hijo, Miguel Rivas, es quien paga año con año promesas a la diminuta imagen por haberlo salvado de la muerte.

“Esta es una promesa que yo hice, cuando yo era pequeño me pasó un carro encima y nosotros le pedimos que si nos hacía el milagro y le iba a bailar y ahora yo soy cargador De Santo Domingo. Tengo cinco años de ser miembro del comité”.

Otra de las devotas de la imagen milagrosa es la señora Zulma Cisneros, quien año con año carga y baila al son de las filarmónicas.

“Desde que tenía doce años soy devota de la imagen porque me lo inculcó mi madre, entonces ella me lo trasmitió y acá recibimos al Mocito que con el inician las Fiestas de Santo Domingo”.