Pese a ser el tercer año en el que celebran su propia conferencia de prensa en el E3, sigue siendo raro que Bethesda se suba al escenario a hablar de sus videojuegos. No es una compañía que produzca al ritmo de EA, Microsoft, Sony o Nintendo y, aunque en sus dos primeros años estuvieron a la altura, a la tercera han quedado un poco en evidencia.

No es como si no tuvieran juegos, porque han anunciado o mostrado muchos: Wolfenstein II: The New Colossus, The Evil Within 2, Dishonored: La Muerte del Forastero, The Elder Scrolls Online: Morrowind, The Elder Scrolls: Legends Héroes de Skyrim, Quake Champions, Doom VFR, Fallout 4 VR y The Elder Scrolls V: Skyrim para Nintendo Switch.

El problema es que, salvo los tres primeros, el resto son o juegos que no cuentan con el impacto suficiente para una feria o que son adaptaciones de otros que ya se lanzaron hace tiempo. En el caso de Skyrim para Switch, hablamos de la remasterización de 2016 de un juego lanzado en 2011 por primera vez. Por muy interesante que pueda ser jugar a este colosal juego en una portátil (con armas y traje de Link y todo), ya está viejete.

Así que hablemos de lo nuevo. The Evil Within 2, por ejemplo. Se trata de la secuela del título de terror dirigido por Shinji Mikami, un creador japonés conocido sobre todo por su labor en los primeros Resident Evil. Esta secuela parece apostar todavía más por el terror psicológico y por la acción. Si consigue limar las (varias) asperezas de su primera entrega, puede hacerse un hueco en el catálogo de imprescindibles para las próximas Navidades. Se lanza el viernes 13 de octubre.

Otra secuela destacada es Wolfenstein 2: The New Colossus, particular videojuego de disparos que, en su anterior entrega, ya dejó muy claras sus intenciones al recuperar esta mítica saga: disparar muchas balas por minutos a esos nazis que han sido capaces de dominar EEUU y de ganar la Segunda Guerra Mundial. Algo así como El Hombre en el Castillo, pero con una ametralladora pesada en cada mano.

Se lanzará el próximo 27 de octubre y, si consigue mantener el ritmo de sus dos antecesores (tras Wolfenstein: The New Order, Bethesda lanzó Wolfenstein: The New Blood, una expansión fabulosa que casi podría considerarse otro juego), estaremos, de nuevo, ante uno de los imprescindibles de final de año.

Hablando de expansiones, Dishonored 2 no recibirá una. Aunque en un primer momento se dio por hecho que Dishonored: La Muerte del Forastero era una expansión, se trata en realidad de un título que se puede jugar sin necesidad de tener ninguno de los dos anteriores de la saga.

Eso sí, para enterarse sí hace falta haberse jugado, por lo menos, el primero y sus dos expansiones. Una vez más, la historia de Dishonored se traslada de sus protagonista habitales a un personaje secundario clave en sus tramas. Daud vuelve a aparecer, aunque esta vez manejamos a Billie Lurk, su aprendiz y principal aliada en el pasado. Arkane vuelve a apostar por una mujer en el rol de protagonista, y eso nos entusiasma. Se lanza el 15 de septiembre.

En cuanto al resto de juegos, no hay demasiado que destacar. La expansión de Morrowind de The Elder Scrolls Online ya está disponible y suma un montón de contenido al juego MMORPG de Bethesda. Aunque tiene muchos fans, no es un heredero al uso de la saga, lo que decepciona a otros tantos fans. Y sigue sin estar traducido al castellano.

Dentro de esta saga, también está el juego de cartas TES: Legends - Heroes de Skyrim, un competidor de Hearthstone que puede tener un hueco si consigue separarse lo suficiente de dicho juego y de Gwent, otro nuevo competidor en este género con cada vez más jugadores.

Doom VFR y Fallout 4 VR llevan en su nombre su apuesta. Son adaptaciones de los dos grandes juegos de 2016 de Bethesda a HTC Vive, las gafas de realidad virtual de Valve. No tienen todavía fecha de lanzamiento, pero parecen bastante diferentes a sus juegos de referencia.

Por último, Quake Champions, un juego de disparos online que intenta recuperar la adictiva fórmula de Quake 3 Arena a los tiempos que corren. Lo tiene complicado en un momento en el que Overwatch o Rainbow Six: Siege parecen los nuevos juegos de disparos a jugar con amigos, pero siempre puede dar la sorpresa. Al fin y al cabo, Quake 3 prácticamente asentó muchas de las ideas que hoy en día utilizan el resto de FPS.

Así pues, Bethesda tiene músculo, pero quizá le falta aún un poco de estructura ósea para poder hacer una conferencia como la de EA (y eso que esta fue floja) o poder restarle atención a Microsoft (que ha presentado una nueva consola), a Sony (que siempre tiene muchísimos juegos) o Nintendo (que es Nintendo). Que lo sigan intentando es meritorio, y estamos seguros de que en 2018, con un nuevo The Elder Scrolls bajo el brazo, podrán ser protagonistas de la feria sin problemas.