El padre Miguel D”Escoto fue despedido con una Misa Campesina, oficiada en el Salón de las Banderas de la Cancillería nicaragüense.

El reverendo Miguel Angel al dirigirse a los presentes, mencionó que el padre D'Escoto no ha muerto, sino que siempre vivirá.

Instó a los asistentes a que guardaran este mensaje: "Nuestro hermano Miguel no ha muerto, él vive. Jesús es la resurrección y la vida y el que cree en él no morirá".

También refirió el salmo bíblico que al Padre Miguel le gustaba: "El señor es mi Pastor, en valle de lágrimas y de muerte, él me sustentará, su cayado me infundirá su aliento".

El padre Antonio Castro, párroco de la Iglesia La Merced de Managua, también recordó parte del quehacer y trabajo realizado a lo largo de la vida del Padre Miguel.

El padre Castro recordó la visita que le realizó con el Comandante Daniel Ortega, al Padre Miguel. cuando ya estaba enfermo, que fue para el 28 de diciembre del año pasado. “Compartimos anécdotas, momentos, fotografías. Él estaba muy emocionado y contento”.

Asimismo, el Padre Uriel Molina Oliu destacó el amor que el padre D’Escoto tenía por los pobres, en especial para los artesanos de San Juan de Oriente que habían plasmado tantas obras de arte que hoy se conservan para todos.

“Él era una persona muy especial y me enseñó a volar muy alto en la política, queriendo que todo se resolviera de una manera ecuánime”, resaltó Molina.

“Él era un poquito mayor que yo, y peleábamos un poco por la edad. Él cumplía en Febrero y yo en Octubre, así que le voy siguiendo de cerca los pasos”, rememoró el Padre Uriel.

“Y no me extrañaría, lo digo con toda franqueza que si algún día de estos Papa Chú me llamara para hacerle compañía a mi amigo que está solo allá.  Con gusto le diría yo: Espero ese momento grande, de encontrarme con el Señor y con Miguel”, remarcó Molina Oliu.