La primera ministra Theresa May dijo el viernes que piensa continuar en el puesto con el apoyo del Partido Demócrata Unionista de Irlanda del Norte.

Tras la reunión protocolar con la reina Isabel II en el Palacio de Buckingham, May dijo que el nuevo gobierno guiará las negociaciones de salida de la Unión Europea, previstas para comenzar en 10 días.

Frente a la residencia oficial de 10 Downing Street, May dijo que su Partido Conservador y el partido irlandés colaborarán para “cumplir la promesa del “Brexit”.

May había convocado las elecciones anticipadas del jueves para ampliar su mayoría y fortalecerse de cara a las negociaciones con Europa, pero los conservadores, aunque quedaron como el partido con más bancas, perdieron la mayoría absoluta.

Herida en el plano político, May resistió la presión para renunciar tras el fracaso de su arriesgada apuesta de adelanto electoral. El resultado de los comicios solo añade más complejidad e incertidumbre al complejo proceso de divorcio entre Gran Bretaña y la Unión Europea.

May, que convocó elecciones anticipadas con la esperanza de ampliar su mayoría y fortalecer su mandato para las negociaciones del “Brexit”, terminó sin los escaños que daban el poder al Partido Conservador en el Parlamento y con su futuro pendiendo de un hilo.

Sin embargo, en lugar de dimitir, May se aferró a la esperanza de que los conservadores puedan retener el gobierno a través de pactos con una o varias formaciones. Más tarde el viernes se entrevistará con la reina Isabel II para solicitar permiso para la formación de una nuevo ejecutivo un proceso meramente simbólico.

El sorpresivo resultado electoral y la perspectiva de que la Unión Europea pueda tener como interlocutor a un dubitativo gobierno británico planteó enormes dudas sobre las negociaciones del “Brexit”, que está previsto que arranquen en 10 días. La libra perdió más de tres centavos frente al dólar.

Con 649 los 650 escaños de la Cámara de los Comunes ya adjudicados, los conservadores tienen 318 diputados frente a los 261 del Partido Laborista. La golpeada formación de May no alcanzaría los 326 que otorgan la mayoría. Antes de los comicios, los conservadores tenían 330 diputados y los laboristas 229.

Las recriminaciones fueron inmediatas e hirientes.

"Este es un momento muy malo para el Partido Conservador, necesitamos hacer balance", dijo la legisladora conservadora Anna Soubry. "Y nuestra líder necesita hacer balance también".

Uno de los que reclamaban la dimisión de la primera ministra era el candidato laborista, Jeremy Corbyn, quien el viernes por la mañana dijo que la gente dijo basta a las políticas de austeridad y a los recortes en el gasto público. Además, descartó posibles acuerdos y pactos con otras fuerzas progresistas de la cámara.

A pesar de revalidar su escaño por Maidenhead, en el sur de Inglaterra, con una amplia mayoría, May parecía tensa y no aclaró sus planes de futuro.

"El país necesita un periodo de estabilidad, y sea cual sea el resultado, el partido Conservado garantizará que cumplimos con nuestro deber de asegurar esa estabilidad", dijo. Aunque muchos predicen su marcha.

"Claramente, si obtiene un resultado peor que hace dos años y es casi incapaz de formar gobierno, creo que no sobrevivirá en el largo plazo como líder del Partido Conservador”, señaló el exsecretario del Tesoro, el conservador George Osborne, en ITV.

Medios británicos, citando fuentes que no identificaron, reportaron el viernes por la mañana que May no tiene intención de renunciar a su cargo a pesar de los llamados a hacerlo.

El resultado de las elecciones tampoco fue bueno para el Partido Nacionalista Escocés, que perdió unos 20 de sus 54 representantes. Además, el partido independentista británico, UKIP, se quedó sin representación parlamentaria.