Una treintena de cuerpos fueron rescatados del mar ayer por los servicios de auxilio birmanos, con sus allegados como testigos en una playa del Océano Índico, en el Suroeste del país, donde fue localizado el avión desaparecido el miércoles pasado con 122 personas bordo.

Los cuerpos de un hombre, 20 mujeres y ocho niños fueron transportados hasta la orilla por un barco de Marina birmana que participa en la misión de búsqueda, así como numerosos efectos personales y partes del aparato siniestrado.

Desde que se hallaron los primeros restos del avión, los equipos de rescate se vieron enfrentados a grandes dificultades. El mar agitado impedía que los barcos llegaran a la costa.

Se desconocen aún las causas del desplome del avión, pero un responsable aeropurtuario indicó que podría ser por un “un incidente técnico. El tiempo era bueno”.

El constructor China National Aero-Technology Import & Export Corp. dijo, en un comunicado, estar dispuesto a colaborar en las investigaciones. Según las autoridades birmanas, el avión fue entregado al Ejército en marzo de 2016 y había efectuado 809 horas de vuelo.