Al menos cuatro muertos fue el saldo de una potente explosión en el noreste de Kenya que elevó a 15 el número de fallecidos en menos de una semana, publica hoy el sitio Hiiraan Online.

El estallido de una mina casera destruyó el vehículo en que viajaban las víctimas en una vía de la localidad de Dadaab, a unos 100 kilómetros de la frontera con Somalia, desde donde opera contra objetivos en este país el grupo islamista Al Shabab, añadió la fuente.

Los fallecidos, ciudadanos kenianos empleados de Adeso, una institución para el desarrollo de África y dedicada a asuntos ambientalistas, iban desde allí hacia la localidad de Doble en Somalia, donde existe un campamento de refugiados como el de Dadaab.

La acción siguió a otra similar días atrás en la misma región contra un vehículo del Departamento de Inmigración en la que murieron tres oficiales de la Policía de Administración y a otros ataques en que perecieron tres policías y cuatro civiles.

Expertos kenianos denunciaron este martes que la frontera entre Kenya y Somalia deviene cada vez más refugio de combatientes de Al Shabab, organización que

desde 2011 se replegó hacia el sur ante reiteradas ofensivas castrenses, después de controlar amplios territorios próximos a Mogadiscio, la capital somalí.

Ese grupo extremista, surgido en 2006 como ala radical joven del desaparecido Consejo de Tribunales Islámicos, se vinculó en 2012 a Al Qaeda y lucha por imponer un califato basado en la ley islámica o Sharía.