El Mocito de Santo Domingo, visitó este martes a tradicionalistas que por ser de la tercera edad o padecer alguna enfermedad crónica, ya no le acompañan en las fiestas agostinas, como lo hicieron durante muchos años.

Llevado en hombros por miembros del Comité de Cargadores, la pequeña réplica fue visitando casa a casa (en el barrio Miguel Larreynaga) a estos tradicionalistas históricos, quienes sin lugar a dudas manifestaron su alegría y admiración al recibirlo.

El Presidente del Comité de Tradicionalistas, José Alarcón (Chepe Largo), destacó cómo, a pesar de los años, la fe de estas personas sigue viva, y mantienen esa alegría al ver al Mocito.

“El Mocito visita a todos los enfermos que están en su ruta de recorrido. Los devotos añoran estar en las fiestas de Santo Domingo, pero que por enfermedades no pueden ir, sin embargo hoy se han llevado la sorpresa de esta visita divina”, sostuvo Chepe Largo.

La tradicionalista, Jacoba de Alvarado, recibió al Mocito de Santo Domingo muy contenta en su casa, misma que se ubica del Puente el Edén, tres cuadras hacia Abajo.

“Tengo una promesa, algo muy especial que me concedió Santo Domingo. Le pedimos a Dios, para que el Mocito intervenga por nosotros”, manifestó.

Jacoba expresó que siempre le rezan el rosario a la pequeña imagen, y esta noche no será la excepción.

“Pueden venir a la casa, a rezarle el rosario y pedirle por los enfermos y por la paz de todos esos países que necesitan”, dijo Alvarado.

De igual manera, el Mocito visitó a la devota Luisa Amanda Chávez, quien tiene 86 años, y más de 60 años de tradición y admiración por Santo Domingo.

 

“Desde mis abuelos, participo en estas tradiciones. De joven iba a Las Sierritas. Ahora le pido que me dé un poquito de salud, y mucho amor de mi familia”, sostuvo alegre.

El recorrido del Mocito, concluirá el próximo 20 de julio, y es la antesala de las grandes fiestas agostinas en honor al Santo Patrono de los Managuas.