Nicaragua ha venido desarrollando un manejo prudente y sostenible de las finanzas públicas, acompañado de un desempeño económico positivo para el 2017, dice un informe de deuda pública emitido por el Banco Central.

Según el documento oficial correspondiente al primer trimestre del año en curso, el saldo de deuda pública con relación al PIB continuó mostrando una tendencia decreciente.

Al finalizar el primer trimestre del año, el saldo de deuda pública fue de 5,993.2 millones de dólares (US$5,930.5 millones en 2016), registrando un aumento de 1.1 por ciento como resultado de mayores pasivos contraídos tanto con acreedores extranjeros (US$34.8 millones) como nacionales (US$27.9 millones).

Añade el informe que el 84.7 por ciento de la deuda pública total correspondió a deuda del sector público con acreedores extranjeros y el 15.3 por ciento restante a pasivos contraídos por el Gobierno Central y Banco Central de Nicaragua con el sector privado doméstico.

En cuanto a la composición por deudor, los pasivos públicos fueron liderados por el Gobierno Central (68.2%), seguido por el Banco Central (30.8%) y el resto del Sector Público (1.0%).

En los primeros tres meses de año en curso, el sector público de Nicaragua honró una deuda por 539.8 millones de dólares, de los cuales, 90.3 por ciento fue dirigido al pago de deuda interna y el 9.7 por ciento restante a pagos de pasivos externos.

Sobre el servicio de la deuda pública total, excluyendo el pago de Letras de corto plazo del BCN, representó el 27.4 por ciento de los ingresos tributarios recaudados durante el mismo período.

Deuda Pública Externa

Al concluir el primer trimestre de 2017, el saldo de la deuda pública externa fue de 5,076.9 millones de dólares, reflejando un aumento del 0.7 por ciento con respecto al cierre de 2016 (US$5,042.1 millones).

En tanto, la razón deuda externa a PIB se ubicó en 36.5 por ciento, reduciéndose 1.6 puntos porcentuales con relación al cierre 2016 (38.1% en diciembre 2016).

Durante el primer trimestre del año fueron desembolsados recursos por 43.7 millones de dólares, de los cuales, 90.9 por ciento provino de acreedores multilaterales (US$39.7 millones), 5.7 por ciento de acreedores bilaterales (US$2.5 millones) y el 3.4 por ciento restante de acreedores privados (US$1.5 millones).

Los acreedores que lideraron el financiamiento de proyectos de desarrollo durante el período fueron: BCIE (42.7%), BID (32.3%), Fondo OPEP (7.5%) y Banco Mundial (6.8%). El 10.4 por ciento restante correspondió a desembolsos de: Corea del Sur, Japón, Raiffeisen Bank de Austria y FIDA.

El financiamiento fue utilizado para la ejecución de proyectos gubernamentales, agrupados en los siguientes sectores económicos: i) Construcción (58.8%); ii) Electricidad y agua (23.9%); iii) Servicios sociales, salud y educación (8.5%); iv) Administración pública (4.4%); y el resto para los sectores de agricultura, ganadería, pesca y silvicultura y otros.