Tres muertos, dos desaparecidos y más de 44 mil damnificados dejaron las intensas lluvias que en los últimos días asolaron al estado de Pernambuco, en el nordeste de Brasil, según reportes de prensa.

En total fueron 23 los municipios afectados, de los cuales 14 decretaron el estado de calamidad pública, mientras la ciudad de Caruaru se declaró en emergencia, dijo la Agencia Brasil, según la cual más de dos mil 600 personas perdieron sus viviendas y otras 42 mil 145 desplazados tuvieron que abandonar sus casas temporalmente.

La crecida del río Amaraji, que subió dos metros por encima de su límite máximo, provocó serias afectaciones a a ciudad de Riberao, donde 22 de las 30 escuelas existentes fueron dañadas y las restantes están siendo utilizadas como albergues para los damnificados.

Por otra parte, agregó, siete centros de salud sufrieron daños de consideración y 28 accesos a zonas rurales están obstruidos, con lo cual hay numerosas comunidades parcial o totalmente aisladas.