Dragan Jukić es un ciudadano del mundo que nació en Alemania hace 53 años, sin embargo, desde hace 20 años vive en Nicaragua de manera ilegal.

Dragan es lo que se le conoce como apátrida, es decir, carece de nacionalidad legal que le permita ser ciudadano de un país determinado.

Jukić entró a Nicaragua con un documento legal otorgado por Alemania, que le permitía viajar sin ser de una nación específica.

Dragan vino a Nicaragua a los 33 años para trabajar en una tabacalera en Estelí. Por cuestiones del destino ha pasado luchando durante todo este tiempo para poder volver con su familia en Serbia, siendo gracias a la nobleza de la Compañera Rosario Murillo y el Presidente Daniel Ortega que ahora podrá volver a abrazar a su mamá.

“Yo vine hace 20 años a Nicaragua para trabajar en una tabacalera en Estelí cortando puros. Más o menos un año después se me robaron mi documento de viaje de Alemania, de persona sin nacionalidad. Soy un apátrida”, indicó.

Dragan en Nicaragua hizo una vida, tiene dos hijos, uno de ellos es licenciado a sus 23 años y el otro está entrando a la adolescencia.

“Yo lloraba mucho y en especial mi madre cuando hablábamos por teléfono y me preguntaba: cuándo vas a regresar, hijo; y yo le decía: no sé”, dijo conmovido.

“Hace unas semanas pensé: yo tengo que pedir ayuda al señor Jesús y a doña Rosario, y ella me respondió diciéndome que iba a autorizar un documento de viaje con el cual yo puedo regresar después de veinte años para que fuera a ver a mi madre”, expresó.

“En mi opinión es el Día de las Madres más lindo de todos; felicito y les mando bendiciones a las madres nicaragüenses y la madre mía ya va a recibir de vuelta a su hijo perdido”, aseguró.

Dos veces detenido

Su permanencia en Nicaragua ha tenido altos y bajos, ya que en dos ocasiones fue detenido por la falta de documentos que le den una nacionalidad.

“Estuve dos veces detenido porque querían verificar lo que pasaba conmigo al no tener documentos de identificación”.

Los nicaragüenses tienen buen corazón

Según afirmó, en Nicaragua encontró mucha gente que comprendió su condición, recibiendo ayuda y sobre todo el cariño y la hospitalidad de los nicaragüenses.

“No fue fácil todo esto, pero estoy feliz porque lo que me pasó tenía un propósito porque tengo dos hijos nicaragüenses y hoy puedo ir por el mundo hablando de las maravillas de Nicaragua, hablando del corazón que tiene la gente y también que a través de la oración a Jesús se resolvió todo”.

Agradecido con Nicaragua

Dragan Jukić mandó un pequeño mensaje a la Compañera Rosario: “Querida doña Rosario estoy súper feliz, mi corazón está lleno de amor y el de mi madre también; estoy tan agradecido al Señor Jesucristo y a usted y a don Daniel, que no tengo palabras”.

“Nicaragua es mi casa, es mi familia”, subrayó.

En una semana piensa partir hacia Serbia, país donde habita su mamá, Radoka Jukić, quien con la alegría en el rostro y las emociones a flor de piel, al saber que pronto volverá a tener cerca a su hijo, mandó a felicitar a todas las madres de Nicaragua.

“Un saludo especial a las madres nicaragüenses, a la Compañera Rosario y al Comandante Daniel, gracias”, expresó por medio de una comunicación vía skype.