La Vicepresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, dio lectura a un poema del compañero Carlos Rigby dedicado al Héroe Sandinista Leonel Rugama, escrito horas después de que Rugama fuera acribillado en una heroica batalla cerca del Cementerio Oriental de Managua.

Rosario recordó que Rigby, Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, será sepultado esta tarde en Bilwi, Atlántico Norte de Nicaragua.

“Yo trabajaba en la oficina del poeta Pablo Antonio Cuadra en La Prensa que él visitaba casi todos los días”, narró Rosario, sobre la historia del poema.

“Y ahí llegó una mañana, ofuscado, me enseñó, me declamó el poema que acababa de escribir, el poema dedicado a Leonel Rugama, quien había sido acribillado el día anterior, después de una heroica batalla, por el Cementerio Oriental. Ahí recordamos aquellas memorables, eternas palabras de Leonel: Que se rinda tu madre!”, expresó.

“Y él, con mucha emoción me declamó este poema. Después me pidió que se lo pasara en limpio, a máquina, lo tenía manuscrito, ‘garabateadito’, diría él”.

A continuación el poema:

La Beca del Guerrillero

…se ve pues
que ciertos juegos de mano
producen algún cosquilleo
                       debajo del sobaco
y otros
         mucho mucho dolor
entre el hígado y el alma

: total que diga yo lo que dijere
porque las balas fueron de él
antes de que él fuese de las balas…

y el día de su muerte
fue el más grande
de sus propios
días sin él mismo

          más así ha sido siempre
-es casi una profecía desde círculos concéntricos-
: Ciro inválido
   tú muerto
   yo perdido
y las demás piezas movibles todavía
sobre la mesa de ajedrez
                         no obstante
lo fregado de estos accidentes controlados que vivi-
                                                                   (mos
          pero qué vaina!
durante toda la oración del poeta
Dios estuvo ocupadísimo perdonando pecados

  Sí
    hoy
hay que devolver a los ojos sus aguas
a las manos: esa antigua facilidad de convertirse en
                                                                   (puño
pues la situación es bastante huesodélica
y
    ninguno somos robots

y aquí donde escribo
sólo hay dos clases de gente:
                                        “los muertos
                                          y los que vamos a
                                                           morir”