La capital amaneció resguardada y patrullada por policía, carabineros y guardia de finanzas, además de los helicópteros que sobrevolaron la ciudad hasta primeras horas de la tarde para prepararse a cualquier movimiento de los manifestantes.

A primeras horas de la mañana los estudiantes se concentraron en la plaza de la República junto a los miembros del sindicato Cobas que acudieron a la protesta.

Por su parte, los estudiantes, cuyo número no fue proporcionado, portaban pancartas con lemas como “No a la destrucción de la escuela” o "Déjennos diseñar nuestro futuro”, mientras coreaban el lema “Nuestras escuelas no son negocios, la escuela pública no se vende”.

Asimismo, estudiantes del sector universitario se concentraron en la plaza de la Pirámide, también en la capital y se dirigieron hacia la plaza Venecia con una gran pancarta que decía: “Contra la crisis y la austeridad retomemos nuestra vida”.

Los estudiantes ondearon también la bandera palestina y algunos de ellos se colocaron coladores de pasta sobre la cabeza en irónica alusión a la advertencia del gobernador de Roma, Giuseppe Pecoraro, de que los manifestantes no podrían usar casco por suponer un delito.

Durante la marcha, un grupo de chicas estudiantes desenrolló un letrero rosa en el que estaba escrito "Pégame, soy una mujer", mientras otras esgrimían carteles con la imagen de unas tijeras en los que se explicaba que la autodefensa no es una violencia.

La iniciativa responde al Día Mundial para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que se celebra mañana.

Hace dos semanas cientos de maestros y estudiantes se concentraron en Roma ante el ministerio de Educación para protestar contra los recortes en las escuelas públicas y a favor de la "dignidad y futuro". Muchas de las medidas son consideradas por ellos absurdas, como una que tiene prevista apagar la calefacción en las escuelas.