En punto de las 4:00 de la tarde nos aventuramos a realizar un recorrido por el Parque de la Niñez Feliz y realmente nos sorprendimos de ver que a esa hora, aunque el sol todavía irradia sus rayos de forma muy fuerte, las familias seguían ingresando poco a poco llenando las filas de cada uno de los juegos mecánicos.

Desde la entrada nos encontramos uno de los juegos orientados para los más pequeños, esos niños que todavía no camina, pero que desean diversión aunque sus padres deban sostenerlos para prevenir que se golpeen o se caiga, fue así que dimos con Marbellí Mendoza, que acompañada de su esposo y su suegra llevó a sus dos pequeños hijos a divertirse por primera vez al Parque.

“Están muy bonitos todos los juegos en el parque, está muy bien porque no pago y vengo a pasear a los niños”, dijo Marbellí.

Adentrándonos un poco llegamos a la Montaña Rusa, donde jóvenes y adultos buscan la manera de sujetarse bien para no caer, aunque los jóvenes de la Promotoría Solidaria los aseguren bien a los asientos antes de echar a andar el juego.

“Es una experiencia bien grande para todas las personas que se quieran montar y sentir la emoción de los juegos mecánicos y se pueden montar todos los nicaragüenses, andar con su familia divirtiéndose sanamente, así que yo invitó a todos los nicaragüenses a que vengan a dar una vuelta aquí a divertirse, se pueden montar en la Montaña Rusa como lo hice yo o bien seguir por todo Parque porque van a encontrar mucha tranquilidad y no hay duda que encontrarán verdadera diversión”, comentó Francisco José García.

Lissette García, hija de Francisco, también se atrevió a subirse a la Montaña Rusa, y nos confiesa que le dio un poco de temor, además de que se golpeó un poco la cabeza, pero para ella lo mejor fue la diversión y la emoción que sintió mientras recorría la montaña de hierro acompañada de sus padres, sus primos y su hermano.



“Me gustó mucho el juego, es muy divertido y es mucho mejor porque estamos en familia, vine con mi mamá, mi papá y mis hermanos. Yo nunca me había montado, pero se siente divertido”, agregó Lissette.

Pero nuestro recorrido no terminó ahí, y más adelante nos acercamos al Martillo, que por cierto la fila de hombres, mujeres, jóvenes y adultos para subirse era casi interminable.

“No sé cómo se llama el juego pero estuvo espectacular y maravilloso, porque se vive una experiencia que nunca la habíamos vivido, sentí que el estomago se me salía y me encantó subirme al juego”, declaró María Bravo, quien también aseguró sentirse muy alegre por tener la oportunidad de entrar a un parque gratuito junto a todos los habitantes de su cuadra que se dejaron venir desde Tipitapa para divertirse un poco.

“Para mí todo está sensacional, son experiencias que uno logra vivir, emociones muy divertidas. Y yo invito a las demás personas a que se vengan a divertir al Parque de la Niñez, porque los juegos están tremendos, sensacionales y no hay que pagar”, expresó Gabriela Campo.

Mucho más adentro del Parque se encuentra un juego que también ha llamado la atención de los jóvenes, pero también de los adultos, la denominan La Aguja.

“Estos juegos y la diversión es para todos, me divertí mucho al subirme a La Aguja, no me dio nada de miedo ni temor. Me gustó mucho y yo aconsejo a todos aquellos que anden buscando diversión de verdad que se suban en este juego o que vengan al Parque a divertirse”, señaló Estebana Mercado.

Fernando Flores asevera que se divirtió mucho en La Aguja, aunque le dio un poco de escalofríos en el arranque, pero ya luego empezó a divertirse y continuará la marcha sobre otros juegos.

Comerciantes satisfechos con ventas

Pero la diversión no lo es todo en este punto de encuentro y reunión familiar, dado que luego de subirse a diversos juegos mecánicos, el hambre se hace presente y es necesario comprar algo de comer, es ahí donde recobran importancia los cientos de comerciantes que circulan por todo el Parque o bien se encuentran en puntos fijos ofertados diferentes productos alimenticios.

“Gracias a Dios nos está yendo bastante bien. Se está vendiendo y esperamos en Dios que mejoren mucho más, que las ventas se incrementen”, manifestó Felicita Concepción Leiva López, quien vende Chalupas o como solemos llamarlas algunos, Frijoladas.

Flor de María Vallejo alegó que las ventas de todos sus productos ha estaba bastante buena y reconoció que era una buena oportunidad la que estaban teniendo todos los comerciantes al poder entrar al parque y sin que les cobraran un centavo.

“Van favorables las ventas yo les estoy ofreciendo hamburguesas a cinco córdobas y a diez córdobas y de momento me va bastante bien”, reveló Alma Vega Orozco.

Ángel Antonio Pérez Espinoza, vender de agua helada en bolsa, sostuvo que empezó a vender sus productos en el parque desde las 2:00 de la tarde y a las 5:00 de la tarde ya había realizado un total de 750 córdobas en ventas, un total de siete viajes con las bolsas de cien bolsitas de agua.

Así que quedan invitados a visitar el Parque de la Niñez Feliz, donde además de diversión encontrarán algunos alimentos de su agrado.