El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó en el marco de su encuentro con el presidente filipino, Rodrigo Duterte, que los dos países "tienen muchos proyectos interesantes, incluida la posible cooperación en el campo técnico-militar".

El líder ruso indicó que a pesar de la reducción de la visita de Duterte a Rusia, se firmarán una serie de acuerdos. "Sabemos que nuestros empleados y colegas trabajaron y prepararon un paquete de documentos, sus ministros se quedarán aquí, y mañana este paquete de documentos, destinados al desarrollo de nuestras relaciones bilaterales, será firmado", dijo el jefe del Estado ruso.

Duterte aseguró a su homólogo ruso que Moscú es "un socio fiable" para Manila y afirmó que necesita el apoyo de Rusia en cuanto al suministro de armas modernas para combatir el terrorismo. "Nuestro país necesita armas modernas; teníamos contratos con EE.UU., pero ahora la situación no es muy estable, y para combatir al Estado Islámico necesitamos armas modernas", le comunicó a Putin el líder filipino.

Duterte explicó su prematuro regreso a Filipinas por la situación que se vive en su país, donde "grupos del Estado Islámico han tomado una provincia, y se están llevando a cabo enfrentamientos". "Por desgracia, tengo que estar allí", señaló.

El presidente filipino ha decretado la ley marcial en toda la isla de Mindanao (al sur del archipiélago) después de que un grupo de milicianos vinculados al Estado Islámico asaltaran este martes diversas áreas de la ciudad filipina de Marawi, y se enfrentaran a las fuerzas del ejército enviadas para recuperar el control de la zona.