Un equipo internacional de astrofísicos demostró cómo se forma la mayor parte de la antimateria en la Vía Láctea, anunció hoy la Universidad Nacional Australiana (ANU).

La antimateria es un material compuesto por las antipartículas de la materia ordinaria; cuando la antimateria se encuentra con la materia, se aniquilan rápidamente para formar una ráfaga de energía en forma de rayos gamma.

Los científicos saben desde principios de la década de 1970 que las partes internas de nuestra galaxia son una fuente importante de rayos gamma, lo que indica la existencia de antimateria, pero no había una visión establecida de dónde provenía ese elemento.

El investigador de la ANU Roland Crocker dijo que el equipo había demostrado que la causa fue una serie de débiles explosiones de supernova durante millones de años, cada una creada por la convergencia de dos enanas blancas, que son restos ultracompactos de estrellas no mayores que dos soles.

Habíamos descartado el agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea y la misteriosa materia oscura como fuentes de la antimateria. Ahora, la investigación proporciona una nueva visión de una parte de la Vía Láctea donde encontramos algunas de las estrellas más antiguas de nuestra galaxia, explicó el científico.