Cuando los poetas locales describen la historia de su país en poemas, normalmente ya los hechos se dieron con anterioridad. Sin embargo, en el caso de León, capital del departamento del mismo nombre ubicado al oeste de Nicaragua, el verso que resume más acertadamente la historia de la ciudad se escribió primero. Esto ocurrió cuando el poeta Rubén Darío (1867), dijo: "Si la Patria es pequeña, uno grande la sueña", sin sospechar que la historia de su ciudad León se desarrollaría sobre la base de este lema. León, situado cerca del lago Xolotlán, es la ciudad de los grandes soñadores y la ciudad en la cual muchos grandes sueños se han hecho realidad.

Muchos pensamientos importantes surgieron en la ciudad colonial de León, que han sido significativos para el desarrollo del país. León es considerada la capital intelectual de Nicaragua. La ciudad cuyo nombre correcto es Santiago de los Caballeros de León existió hasta dos veces. Fundada en 1524 por los españoles, la primera ciudad León fue destruida 100 años más tarde por una erupción del cercano volcán Momotombo. Las ruinas de León Viejo fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. A unos 30 kilómetros de la ciudad se construyó más tarde la ciudad actual.

Por las calles impregnadas de estilo colonial, los visitantes pueden descubrir aún ahora muchas huellas de los sueños de los leoneses. Aquellos, que proyectaron cosas grandes para su país y para sus habitantes, lograron con frecuencia tener éxito en León. Muchas de esos resultados son apreciados hasta el día de hoy en la ciudad por sus habitantes.

Así, por ejemplo, los murales multicolores expuestos por toda la ciudad recuerdan la lucha contra la dictadura de la familia Somoza. Los leoneses contribuyeron significativamente a que los nicaragüenses pudieran liberarse de la larga tiranía. Conocida es la historia del poeta que se disfrazó en 1956 como camarero y durante una fiesta en León mató a tiros al entonces presidente Anastasio Somoza García.

Que los poetas sean venerados en León tiene, sin embargo, sus orígenes mucho antes. El poeta Rubén Darío, quien vivió en la ciudad durante muchos años, es considerado uno de los primeros escritores de Centroamérica. Darío es adorado por los habitantes del continente hasta nuestros días. Se cuenta que Darío escribió su primer poema con unos siete años de edad. Murió en 1916 a los 49 años. A esto no es ajeno su consumo de alcohol. Como se afirma en su biografía, el escritor tomó temporalmente "cada cinco minutos una copa de coñac".

La universidad juega un rol especial en la ciudad

La capacidad de este artista se ha considerado como casi sobrehumana y así lo demuestra también el hecho de que después de su autopsia, salió a la luz en Nicaragua que el cerebro del poeta pesó 1800 gramos, muchos cientos de gramos más que el de otras personas.

La antigua casa Darío ha sido transformada en un museo accesible para los visitantes, y en una exposición en el jardín de la Universidad de León, los huéspedes pueden leer la historia de Darío y ver las imágenes del poeta y de sus tres esposas.

Por supuesto, la Universidad no es sólo importante por su jardín. El edificio construido por los españoles en 1812 con sus arcos y pisos alicatados recuerda a una casa señorial y por su propia historia merece una visita. La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua-León es la primera Universidad de Nicaragua, por lo que también a León se le llama con todo respeto la ciudad universitaria.

Pero la historia de la universidad tiene su parte triste. Pues el sueño de una patria libre que se imaginó el poeta que disparó a Anastasio Somoza se cumplió sólo décadas más tarde. Después de la muerte de su padre, el hijo de Somoza reprimió terriblemente a los habitantes de la ciudad, entre otros, con detenciones despóticas. Los visitantes pueden encontrar en los numerosos murales de la ciudad cómo sufrieron los leoneses la represión y cómo se rebelaron contra ella. Una de las imágenes muestra las caras y los nombres de los estudiantes que fueron asesinados durante la tiranía de Somoza.

La importancia histórica y cultural de León es mayor que la de la capital Managua y es uno de los primeros destinos más atractivos a visitar de Nicaragua. El estatus de capital le fue concedido a Managua a mediados del siglo XIX, después de haberse cambiado varias veces entre León y Granada.

La eterna rivalidad entre León y Granada se basó no sólo en la lucha por el estatus de capital. Mientras Granada fue el centro de los conservadores del país, León se consideraba como fortaleza liberal de Nicaragua. La historia de los sandinistas se cuenta en el Museo de la Revolución, ubicado en el centro de la ciudad.

Durante siglos los habitantes de León vivieron de alguna manera bajo presión y supieron siempre encontrar una salida. Quien esté atento a la impresionante catedral, la más grande de Centroamérica, descubrirá trampillas de madera en el suelo. Se cuenta que bajo estas puertas, varios túneles secretos conducían hacia otras parroquias. Estos facilitaban el escape a los habitantes de la ciudad en caso de emergencia ante cualquier amenaza a Nicaragua de los piratas ingleses, franceses y holandeses.

Plaza 

La plaza delante de la catedral es el punto de encuentro favorito de la juventud de León /Laif

En la parte delantera de la catedral se encuentra la tumba del poeta Darío. Desde el techo de la catedral, se abre una vista panorámica sobre la ciudad y los volcanes que rodean León. El volcán Momotombo, cerca 1.300 metros de altura, provocó antaño la destrucción del primer centro de la ciudad y en el 2015, entró en erupción por primera vez después de más de un siglo y desde entonces muestra una fuerte actividad. En la época de Somoza el volcán tuvo una función siniestra. Durante la dictadura murieron personas, que el régimen lanzaba en el cráter del volcán.

Un poco más lejos de la ciudad se ubica el Cerro Negro, un destino popular para los turistas de León. Los guías turísticos llevan a los grupos hasta el cráter, el descenso se puede acortar con una tabla Sandboard, una especie de trineo.

La vista que se aprecia desde los techos la Catedral sobre la naturaleza aparentemente intacta, inicialmente parece hacer olvidar la destrucción causada por la producción de algodón, que fue el factor económico más importante en la década de 1970 en León.

Al cabo de esto los habitantes de León encontraron una salida a la crisis con la siembra de maní y sésamo. Así es como en los últimos años la ciudad logró conseguir una alta importancia industrial para el país. En la construcción de grandes sueños para el futuro hasta ahora casi nadie ha fracasado en León.