Pobladores y autoridades de unos 500 municipios colombianos amanecieron hoy en alerta para contrarrestar los efectos de las fuertes lluvias que azotan a casi la mitad del país, confirmaron noticiarios.

La temporada lluviosa causó hasta la fecha 389 muertos y 22 mil familias damnificadas, precisó el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Iván Márquez, citado por Caracol Radio.

Uno de los sitios golpeados por el mal tiempo fue la ciudad de Mocoa, capital del sureño Putumayo.

Allí fallecieron 329 personas a causa de las demoledoras avalanchas de piedra y lodo ocurridas el 1 de abril las cuales sorprendieron a los pueblerinos al arrastrar árboles, casas, puentes y todo cuanto encontraron a su paso; recordó el funcionario.

El periodo de lluvias comenzó en marzo y podría durar hasta junio, alertaron especialistas del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), quienes llamaron a extremar las precauciones ante la probabilidad de que persistan las precipitaciones intensas.

Frente a tales pronósticos los expertos advirtieron que podrían ocurrir riadas, inundaciones y deslaves.

No podemos bajar la guardia, el terreno está muy saturado, muy húmedo, afirmó la víspera el presidente Juan Manuel Santos.

Los aludes que asolaron a Mocoa, situada en la región amazónica, desencadenaron la peor tragedia humanitaria vivida por los lugareños quienes buscan aún noticias de unos 60 vecinos en medio de las labores para borrar las huellas de las avalanchas.

También el pasado mes Manizales, en el corazón del eje cafetero, resultó dañada por varios deslizamientos de tierra que sepultaron a 17 lugareños.

El Ideam aseguró que la situación podría tornarse peligrosa en los asentamientos cercanos a caudalosos ríos como Magdalena (principal arteria fluvial del país), Cauca y Atrato.

En opinión de estudiosos la ausencia de eficaces sistemas de alerta temprana fue una de las causas de los desastres sucedidos en Mocoa y Manizales.