¿Qué opina de la decisión de Colombia de buscar alternativas ante el fallo de la Corte de Justicia sobre la delimitación marítima con Nicaragua?

Yo creo que en momentos de crisis es cuando se conoce la verdadera unidad nacional.

Lo que estamos viendo en Colombia es un diálogo de cacatúas en donde todos dan opiniones salidas de tono y mandando mensajes contradictorios.

¿Y qué hay que hacer ante el fallo?

Pueden pararse en la cabeza y decir que no respetan el fallo, pero más tarde que nunca tendrán que hacerlo.

No hay recursos jurídicos. Hay un recurso de aclaración donde simplemente es posible hacerle preguntas a la Corte sobre cómo se interpreta el fallo.

También hay un recurso de revisión que puede tomarse hasta 10 años, pero tiene que estar basado en un hecho de última hora que la Corte no tuvo en cuenta para tomar la decisión.

No es posible crear falsas expectativas.

¿Si no es la vía jurídica, entonces que opción le queda a Colombia?

Ninguna. La única es acatar el fallo.

¿Pero muchos países no han acatado fallos similares?

Es cierto que muchos países no han acatado los fallos de delimitación con sus vecinos.

Eso lo han hecho al comienzo, pero finalmente han tenido que hacerlo. Entonces, en el caso de Colombia, tarde o temprano tendrá que aceptar el fallo.

¿Ese es el único camino a seguir?


Colombia debe sentarse a negociar con Nicaragua, Bermudas, Costa Rica y los otros países de la región, regímenes comunes como ya lo hizo con Jamaica. El problema es que si seguimos toreando a Nicaragua, esto puede ser cada vez más difícil.

¿El fallo puede afectar los temas pendientes de delimitación que hay entre otros países de América Latina, por temor a que les suceda lo mismo que a Colombia?

Es posible que se generen temores de los gobiernos. Esto aumenta con lo que está planteando la canciller colombiana (María Ángela Holguín), en el sentido de retirarse del Pacto de Bogotá.

Yo pregunto: ¿también nos vamos a retirar de los pactos de interdicción contra el narcotráfico?

El número de tratados firmados por Colombia a instancia de la Corte es muy grande. Si el país se retira, quedaría al margen del régimen jurídico internacional. Colombia no puede responder con el estómago, sino con la cabeza.

¿El fallo afecta el tema de las rutas aéreas y de navegación de Colombia hacia Norteamérica y viceversa?

Yo creo que sí. Habría que empezar a circular por el espacio aéreo y marítimo que ya no es de Colombia.

Existe una cantidad de cosas que hay que arreglar, teniendo en cuenta el nuevo orden limítrofe entre los dos países.

Entonces, ¿la única salida es negociar con Nicaragua?

Yo pienso que Colombia debe bajar el tono. Respirar profundo y pensar en cómo se actúa para defender los intereses económicos de los sanandresanos.

Convoquemos a todos los países del área para ponernos de acuerdo en un régimen común.

¿El fallo implica que Colombia tiene ahora dos vecinos menos?

Por lo que yo veo en el mapa, hemos perdido la frontera con Honduras y Costa Rica.

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi debería decir ya cuánto fue el territorio marítimo que se perdió. Se habla de entre 40.000 y 180.000 kilómetros.

¿Las cosas no se están manejando bien por parte de Colombia?

Yo veo mucha desinformación.

Los presidentes Santos, Uribe y Pastrana no tienen la culpa. Colombia hizo una buena defensa. Simplemente, el derecho no está de nuestro lado, y en eso consistió el fallo de la Corte.