Este proyecto inició en el 2008 y ha beneficiado de manera directa a 8 mil 900 productores a través de la transferencia de tecnologías en la producción de fertilizantes naturales, la producción de arroz de rebrote y el reemplazo de agroquímicos.

De acuerdo a la directora del INTA, María Isabel Martínez, lo que se busca es “levantar los indicadores de rentabilidad y productividad en el campo”,  sobre todo incorporando nuevos conocimiento en beneficio de los pequeños  y medianos productores.

El mecanismo usado para trasferir a los productores estas tecnologías fue a través de “parcelas demostrativas” en todo el país.

Katsuhiko Kakei, asesor principal del Proyecto de Agricultura Sostenible del JICA, calificó los resultados como “maravillosos”, pues se avanzó mucho en cada uno de los objetivos que se habían planteado.

“Nuestro objetivo es difusión de tecnología agrícola sostenible para pequeños productores”, dijo, indicando a su vez que la capacitación, el desarrollo de tecnología y su difusión es un punto muy importante para fomentar la agricultura sostenible.

Kakei señaló que los más de 8 productores capacitados expresaron su satisfacción con estas nuevas  tecnologías ya que son útiles y “muy ventajosas para bajar costos y para mantener el cuidado de medioambiente”.